Tres palestinos han muerto y cerca de 200 han resultado heridos a causa de los enfrentamientos que se han producido este viernes con las fuerzas israelíes en Jerusalén Este y Cisjordania en el marco de las protestas por las restricciones impuestas sobre la Explanada de las Mezquitas, un lugar sagrado para musulmanes y judíos. También este viernes, tres israelíes murieron y un cuarto resultó herido grave en un ataque con arma blanca en un asentamiento en el norte del territorio palestino ocupado de Cisjordania, informó el Ejercito israelí.

«Hace poco, un asaltante se infiltró en una vivienda privada en la comunidad de Neve Tsuf (también llamada Halamish), al noroeste de Ramala, y apuñaló a cuatro civiles israelíes», señala un comunicado castrense.

La víctima más joven es un palestino de 17 años de edad que ha muerto en un hospital de Ramala tras recibir un disparo en el pecho de manos de las fuerzas de seguridad israelíes durante la protesta que ha tenido lugar en la localidad cisjordana de Abu Dis, según ha informado el Ministerio de Sanidad palestino a la agencia de noticias Maan.

Muhamad Mahmud Sharaf, de 18 años, también ha perdido la vida este viernes. De acuerdo con un testigo consultado por Maan, un colono judío le ha disparado en el cuello durante los enfrentamientos que se han desatado en el barrio de Ras al Amoud, en Jerusalén Este.

El tercer fallecido es Muhamad Abú Ghanam, de 20 años, a quien la Policía israelí ha disparado en los choques que se han registrado en el barrio de Al Tur, en Jerusalén, según testigos y fuentes médicas.

Los familiares y amigos de las dos últimas víctimas, Sharaf y Ghanam, se han llevado sus cadáveres del hospital para evitar que fueran confiscados por las autoridades israelíes. Sus funerales se han celebrado este mismo viernes en medio de cánticos sobre Al Aqsa.

Además, al menos 193 palestinos –conforme a los datos facilitados por la Cruz Roja palestina a Maan– han resultado heridos en la ola de protestas que ha recorrido la Ciudad Vieja de Jerusalén, Jerusalén Este, Cisjordania e incluso la Franja de Gaza.

Los disturbios más graves se han registrado en el distrito de Wadi al Joz, cerca de la Puerta de los Leones, próxima a la Explanada de las Mezquitas, en la Ciudad Vieja, donde se han concentrado unos 3.000 musulmanes para cumplir con el tradicional rezo de los viernes.

Los fieles han desafiado así al Gobierno israelí, que mantiene el lugar cerrado para menores de 50 años y ha colocado detectores de metal en la entrada desde el ataque perpetrado hace justo una semana por tres árabe-israelíes en los alrededores de la Puerta de los Leones, que se saldó con los agresores y dos policías muertos.

Es la primera vez que Israel cierra la Explanada de las Mezquitas desde 1969. Los palestinos y el mundo musulmán han interpretado esta medida como un intento del Gobierno de Benjamin Netanyahu de aumentar su control sobre el complejo religioso.