Circunstancialmente o no, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, en las últimas semanas ha protagonizado un papel estelar en los noticieros económicos y ha aparecido fijando posiciones en forma muy dura, contrastando con un perfil más bien reposado y disponible para el acuerdo. No ha dejado pasar nada y las respuestas a críticas han sido frontales.

La cercanía de las elecciones tiene mucha responsabilidad en esta figuración, señalan los más cercanos, ya que el ministro decidió salir y enfrentar declaraciones cuando sean una “flagrante falta a la verdad”.

Y en este contexto se explicarían algunas apariciones conflictivas. Una, cuando se fue en picada contra sus colegas economistas: “Se instaló que las reformas explican en Chile la mayor parte de lo que nos pasa. Yo quiero desmentir eso. La macroeconomía da para populismo en todas sus historias, y uno escucha de grandes economistas en Chile contar unas historias que pueden ser verdad, pero pueden ser falsas también”. Dos, al salir en varias radio emisoras explicando por qué no era tan terrible la rebaja en la nota de clasificación de riesgo país que realizó S&P. Y tres, cuando el candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, arremetiera contra la ampliación de la gratuidad universitaria al 60% de menores ingresos propuesta por el Gobierno, y planteara destinar esos recursos a Sename y adultos mayores, llamando a “terminar con la irresponsabilidad fiscal”.

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