Arquitectos, interioristas y desarrolladores inmobiliarios coinciden en que la cocina está recuperando un papel que desempeñó de antaño, como corazón del hogar.

“En general, podemos ver que las cocinas son más amplias que hace 15 años y en general, se prefieren independientes. Se agregan más muebles y se mejora la calidad de materiales. Sin duda, el alza del mercado de productos gourmet, el interés de los chilenos por los eventos gastronómicos y la tecnología asociada a los nuevos electrodomésticos, han contribuido a revalorizar la cocina. Lo que antes se ocultaba, hoy luce en todo su esplendor gracias a las nuevas tendencias”, explica Cecilia Celis, gerente de Marketing del barrio Bordeandino.

En el proyecto Santa Elena, ubicado en Chicureo Norte, las empresas inmobiliarias han exprimido al máximo su creatividad para atender una demanda cada vez más exigente en este sentido, que ha convertido a la cocina y sus características, en uno de los requisitos primordiales a la hora de elegir la casa para vivir. En una rápida visita a los tres barrios a la venta y a sus 11 modelos de casas, se puede observar que lo que predomina hoy son espacios llenos de personalidad, pero a la vez, funcionales y prácticos.

Alberto Alarcón, gerente comercial de Grupo Avellaneda Imsa-Adportas, comparte esta visión: “En el caso del Condominio Nogales, las cocinas son un espacio al que le hemos prestado especial preocupación. Han sido realizadas con materiales y terminaciones de alta calidad, particularmente en los muebles de cocina, para darle un toque más de diseño. Como se ha convertido en un punto de encuentro familia dentro de la casa, hemos incorporado a un lado de la cocina una segunda sala de estar o family room. Es una opción de distribución que ha tenido muy buena acogida entre los clientes, ya que está muy en sintonía con el nuevo estilo de vida familiar”.

Mientras las casas de barrio Bordeandino y Nogales han innovado con la incorporación del family room, los modelos del Condominio Quilay  de Inmobiliaria Siena, apuestan por el comedor de diario, ya sea independiente o como parte del mesón de la cocina. “La idea es que el espacio sea cómodo y grande, donde varios integrantes de la familia pueden estár comodamente a la vez, con un amplio e iluminado comedor de diario y con terminaciones modernas, extensos mesones y muebles”, explica Ana María del Río, gerente de Marketing de Inmobiliaria Siena.

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