Si en 2014 los funcionarios del Ministerio de Salud le costaban al Fisco $1,8 billones, la cifra se disparó a $ 2,3 billones este año. La baja eficacia se ha dado, incluso, a pesar de que los funcionarios públicos contratados se han incrementado en casi 15 mil más desde 2014.

“Hoy se gasta porcentualmente  más dinero en financiar personal sin funciones clínicas y asesores y hay menos dinero para atender pacientes”, acusa el ex subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo.

La salud aparece casi siempre en las encuestas de opinión como uno de los tres principales problemas que aquejan a los chilenos, y a los que el gobierno debiera darles el “mayor esfuerzo”.

En la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), la salud quedó en segundo lugar como prioridad para el 36% de los chilenos, sólo superada por el 55% que puso en primer lugar la delincuencia, los robos y los asaltos.

Listas de espera y deuda hospitalaria en su peak

La salud pública, además, está recurrentemente en los titulares noticiosos, y hace pocos días se conoció, por ejemplo, que por primera vez hay casi dos millones de personas que esperan ser atendidos por un hospital.

De esa cantidad, 1,6 millones de personas están a la espera de una consulta con un médico especialista, mientras hay otros 278 mil que esperan una intervención quirúrgica.

En total, suman 1.939.887 personas, según datos que entregó el Ministerio de Salud. La cifra subiría aún más si se contabilizan las 11.622 personas que esperan una atención garantizada del plan AUGE. Dicha  lista de espera se incrementó en 190 mil personas desde que asumió este gobierno en marzo de 2014.

Otro indicador que también tuvo un fuerte incremento durante esta administración fue la deuda hospitalaria, que a diciembre de 2016 se disparó a $191 mil millones, muy superior a los $131 mil que había cuando asumió Bachelet en 2014.

La cifra, además, es 48% superior a 2015 y 200% más que en 2012, cuando los recintos asistenciales del Estado debían $64 mil millones a sus proveedores.

Hace pocos meses también se conoció otra lamentable información, luego de que la Subsecretaría de Redes Asistenciales revelara que durante 2016 murieron casi 25 mil personas mientras esperaban por una atención médica en un hospital público. De ellos, 22 mil esperaban por una consulta y el resto por una cirugía.

Algo que también afecta directamente la atención de los pacientes es que el ausentismo laboral en el sector Salud alcanza un promedio de 21,4 días por licencia médica, un alza del 15% durante este gobierno.

Solo durante 2015 se entregaron 420 mil permisos de reposo por enfermedad curativa. Además, los días de inasistencia subieron de 18,6 días al año a 21,4 días en los últimos tres años.

Por último, la promesa de la Presidenta Bachelet de construir 20 hospitales públicos, dejar otros 20 en obra y una cantidad similar en diseño está lejos de cumplirse, ya que sólo se han terminado cinco recintos asistenciales.

Gasto en personal en Salud se dispara en US$802 millones

Pero si los indicadores de gestión en salud pública están con cifras rojas, no ocurre lo mismo con el gasto en personal que este gobierno ha impulsado.

Si en 2014 el gasto en mantener a los funcionarios del Ministerio de Salud le costaba al Fisco $1.861.971.435.000 ($1,8 billones), esa cifra se disparó a $2.391.323.826 ($2,3 billones) este año. Ello es un alza neta de $529 mil millones, equivalente a US$802 millones.

Además, al 31 de mayo pasado, el Minsal ha gastado el 46,4% de los recursos destinados a personal (US$1.675 millones), pero apenas el 18,3% a inversión de infraestructura (US$154 millones), según la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda.

La baja eficacia se ha dado, incluso, a pesar de que los funcionarios públicos contratados se han incrementado en casi 15 mil más desde 2014.

Ex subsecretario: “Hoy se gasta porcentualmente más dinero en financiar personal sin funciones clínicas y asesores y hay menos dinero para atender pacientes”

El ex subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, afirma a este diario que “hay ausencia de liderazgo e intenso déficit de gestión, disciplina clínica y presupuestaria a pesar del gran aumento de personal en los últimos años. Hoy se gasta porcentualmente  más dinero en financiar personal sin funciones clínicas y asesores y hay menos dinero para atender pacientes”.

Para la investigadora del ESE Business School, Cecilia Cifuentes, durante este año se ha acentuado el problema de gestión en Salud, reflejado en una ejecución muy rápida del gasto en burocracia, mientras el gasto en inversión sigue siendo muy pobre.

Entre enero -mayo, se ejecutó más de un 46% del presupuesto en personal y en bienes de consumo, mientras que se ejecuta menos de un 25% del presupuesto en inversión. “El gasto en burocracia es 17 veces más que el gasto en inversión. Este indicador es muy inferior a lo que ocurre con el gasto fiscal total, donde la relación es de 1,7 veces”, señala Cifuentes.

A la economista “le llama la atención que a pesar del fuerte aumento de personal del Ministerio de Salud, las listas de espera se encuentren en niveles récord. La asignación de gasto en este tema parece no responder a las necesidades de la población”.

Por Uziel Gómez Padrón para ellibero.cl

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