Estar de vacaciones implica dejar de hacer lo que rutinariamente se hace todo el año. En el caso de la cantante Katy Perry eso significa dejar de maquillarse y de preocuparse por verse como una estrella.

En definitiva, ser una persona común y corriente.Sin embargo, el contraste no deja de llamar la atención.

La artista fue paparazzeada en su tiempo libre en Italia de las formas menos glamorosas: comiendo pollo frito y rascándose al entrepierna.

Las fotos la transformaron nuevamente en viral y las redes sociales se dividen entre quienes le pidan que siga siendo una diva 24/7 y quienes defienden su “naturalidad” con el hashtag #TodosSomosKatyPerry.

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