El actor James Cromwell, la estrella del filme infantil “Babe” (1995), fue detenido el lunes en el parque temático SeaWorld de San Diego (EEUU) cuando participaba en una protesta de la organización animalista PETA que interrumpió en un “show” protagonizado por orcas.

El video alojado en el perfil de Facebook de PETA (Personas por el Tratamiento Ético de Animales) mostró a Cromwell y a un grupo de seis activistas llevando carteles y camisetas con los lemas “SeaWorld apesta” y “SeaWorld mata”.

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Un hombre del público, que le había lanzado un líquido en primer lugar, golpeó el megáfono de Cromwell poco antes de que miembros de seguridad del parque aparecieran en el lugar para llevarse al intérprete. Posteriormente, los otros seis activistas fueron esposados y desalojados del recinto.

PETA divulgó un comunicado de prensa en el que explicó que la acción tenía por objetivo informar a los ciudadanos sobre “el historial de muertes prematuras de orcas” en SeaWorld.

“Las orcas merecen una vida completa en el océano, no una cadena perpetua de nadar en círculos sin fin hasta que caigan muertas por una enfermedad”, señaló Cromwell en la nota.

“Mis amigos de PETA y yo queremos que SeaWorld lleve sin demora estos inteligentes animales a refugios marinos”, añadió el actor.

La carrera de Cromwell, de 77 años, incluye papeles en las series “The Young Pope” y “American Horror Story” así como en el largometraje “L.A. Confidential” (1997)

La carrera de Cromwell, de 77 años, incluye papeles en las series “The Young Pope” y “American Horror Story” así como en el largometraje “L.A. Confidential” (1997)

Cromwell, conocido además de por su trayectoria artística por su labor como activista, fue condenado a una semana de cárcel el pasado junio por negarse a pagar una multa tras ser detenido en 2015 en una protesta contra una central eléctrica en Nueva York.

Con el fin de los espectáculos, la empresa estadounidense también anunció que las orcas permanecerán en las instalaciones de SeaWorld en Orlando (Florida), San Antonio (Texas) y San Diego (California), donde protagonizarán “nuevos e inspiradores encuentros” con los visitantes.

SeaWorld anunció hace un año que pondría fin a su programa de espectáculos tras la perdida de visitantes que sucedió al estreno del documental “Blackfish” (2013), dedicado a una orca (Tilikum) que ha causado la muerte de tres personas, entre ellas dos entrenadores.

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