Parafraseando el poema de Gustavo Adolfo Bécquer, se podría decir que Guilier… eres tú, o  lo que cada uno de nosotros quiere que sea para sí mismo.

Durante varios años hemos podido analizar la carrera de Guillier y de otros muchos rostros televisivos a través de sucesivas encuestas.

Lo que más llamaba la atención en su caso era la  estabilidad de la percepción en casi todas dimensiones medidas, incluso en períodos en lo que no estuvo en la primera línea de la pantalla.

Una explicación posible era que se trataba de un rostro consolidado y que por lo tanto no estaba sujeto a los cambios de quienes inician sus carreras en la televisión o los medios. Pero ese análisis flaquea -en parte al observar- la situación de otros conductores de informativos con similares trayectorias, como por ejemplo Fernando Paulsen.

Si tomamos solo 3 atributos como la percepción de los entrevistados sobre el talento, cercanía y credibilidad de ambos, no solo hay diferencias en el peso de cada uno, sino en las oscilaciones del actual panelista de Tolerancia Cero

graf

2

Estudios cualitativos de ese período aportaban una clave para entender el fenómeno Guillier: las personas traspasaban al periodista parte importante de sus expectativas, a veces contrapuestas. Guillier podría ser liberal o conservador a la vez, de gobierno o crítico a él. Un especie de contenedor capaz de recibir tanto aspiraciones como frustraciones, muchas de ellas fruto de la realidad que cada noche nos presentaba a través de la pantalla. Su tradicional gesto con las cejas o la semi-sonrisa al cerrar una nota para dar paso a otra, se convertía en un catalizador de del traspaso de lo que esperaba cada uno.

El senador Girardi señaló que Guillier es “un castigo a nosotros mismos” y que “surge de nuestra incapacidad para elaborar nuevas respuestas”.  Si ello es correcto, habría que agregar que el senador por Antofagasta ha sido un eficiente instrumento de castigo  (al menos inicialmente) hacia la clase política: en pocos meses se instaló como candidato presidencial desde la representación de lo ciudadano e hizo que otros postulantes políticos desistieran de competirle  de una primaria

Los encargados de la campaña del abanderado de la Nueva Mayoría señalan que una vez que se inscriba su candidatura, ésta tendrá un nuevo impulso. ¿Veremos a Guillier recuperar un espacio perdido tras las primarias?. ¿Cuál será el contenido de esta etapa que contendráGuillier haciéndose cargo de las proyecciones y expectativas de los ciudadanos?. El senador tiene comprobadamente esa capacidad y es un gran activo en esta campaña. La idea de un candidato ciudadano puede haber sido efectiva en un primer momento para representar el castigo que señalaba Girardi, pero claramente insuficiente para enfrentar la dura competencia que tiene por ambas bandas. Por la derecha, a un candidato que claramente ha marcado un posicionamiento en torno a la contra reforma, el énfasis en el crecimiento económico y la defensa de sectores medios. Por la izquierda, una postulante que tuvo un espacio que supo aprovechar para disputar algunos de los atributos de Guillier como el descontento ciudadano y una radicalidad acotada en sus propuestas, pero si el redito esperado en sus primarias

Guillier saldrá al aire nuevamente en su rol ahora de candidato Presidencial ¿Qué proyectarán en él los televidentes / electores? ¿Podrá dar cuenta de ello?

Blog de Sergio España en La Tercera

/gap