Justo un día antes de que Nicolás Maduro celebrara el resultado del plebiscito de la Asamblea Constituyente el domingo pasado, Revolución Democrática publicó una declaración en su página web sobre la situación que vive Venezuela.

“Revolución Democrática mira con preocupación la crisis política, social e institucional en la República Bolivariana de Venezuela. En los últimos años, este país hermano ha experimentado un innegable debilitamiento en estas materias, lo que, sin embargo, no hace del gobierno venezolano una dictadura, como la oposición de ese país y diferentes sectores de la comunidad latinoamericana han tratado de instalar en la opinión pública internacional”, se lee en el primer párrafo del documento firmado por la directiva de RD.

Fue precisamente esa parte -el rechazo a calificar como dictadura a Venezuela- la que más críticas originó tanto en las redes sociales como internamente en el partido del diputado Giorgio Jackson y que apoya a la abanderada presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez.
“Esperable reacción del PC frente a crisis en Venezuela, pero incomprensible la posición de RD en un tema de libertades, derechos y democracia”, tuiteó el diputado ex PPD Pepe Auth. Y en la misma línea se manifestó el analista político Claudio Fuentes, quien calificó la declaración como “lamentable”.

Pero el origen de la polémica declaración de RD se remonta a una semana antes de su publicación. La directiva que encabeza Rodrigo Echecopar había enviado un documento sobre la situación que vive Venezuela -más detallado y más extenso que la declaración- al consejo político del partido. Por eso, señalan al interior de la colectividad, la visión de la mesa directiva sobre el problema político y social que aqueja a Venezuela ya se había hecho ver a varios militantes.

De hecho, el jueves 3, el consejo político de RD se reunió y el principal tema de debate fue las reacciones del documento. Fue ahí donde no pocos reconocieron que la declaración había sido “ambigua” y “poco clara”. Y si bien mantuvieron su visión de que Venezuela no es una dictadura, en la reunión reconocieron que se pudo haber hecho más hincapié en que si se clasifica como dictadura al país caribeño, se está aceptando que no hay posibilidad de diálogo y que la única salida sería violenta.

El debate sobre la crisis de Venezuela no es nuevo tanto en RD como en el Frente Amplio. En julio, en días en que la oposición venezolana realizó un plebiscito en contra del gobierno de Maduro, el conglomerado se dividió luego de que la militante de RD y ex agregada cultural en Estados Unidos Javiera Parada señalara que “ser de izquierda es ser demócrata. Dejen de defender el régimen autoritario venezolano”.

Y algo similar ocurrió ahora. Parada firmó la carta que promovió el diputado Vlado Mirosevic -miembro del Partido Liberal, que también es parte del Frente Amplio y apoya a Sánchez como candidata presidencial- dirigida al embajador de Venezuela en Chile, Arévalo Méndez.
“Porque nos importa la democracia, hacemos un llamado a retomar el diálogo entre su gobierno y la oposición. No hay otra salida a esta crisis institucional que el diálogo”, se lee en la misiva, que también firmaron los miembros de RD Ana María Gazmuri y Renato Garín.

La iniciativa de Mirosevic trajo repercusiones al interior del Frente Amplio y no fueron pocos los que criticaron al parlamentario por escribir una carta sin haber avisado a los miembros del conglomerado. A pesar de eso, durante la semana, la carta fue suscrita por más miembros de RD.