“¿Podemos estar mejor?” es el título de la nueva versión del Seminario Económico Security que se realizará este miércoles 9 de agosto y que contará con la participación del economista chileno y director del World Economic Laboratory del MIT, Ricardo Caballero, y del analista político y doctor en filosofía, Max Colodro.

Caballero será el encargado de hacer un análisis del actual momento de la economía mundial y su impacto en Chile, mientras que Colodro hablará de las proyecciones políticas para el país en un 2017 que estará enfocado en las elecciones presidenciales.

En conversación con “El Líbero”, el director del Magister de Comunicación Política de la Universidad Adolfo Ibáñez, adelanta en esta entrevista su visión acerca de cómo ve las principales candidaturas a La Moneda, en una semana en que Carolina Goic puso en duda su postulación y luego la reafirmó; Alejandro Guillier fue alcanzado en las encuestas por la candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, pero también inscribió formalmente su candidatura ante el Servel; y en la que el ex Presidente Sebastián Piñera siguió liderando en los sondeos en un contexto donde los partidos de Chile Vamos, aún no concretan un acuerdo parlamentario.

Carolina Goic, la Junta y el caso Rincón

– Una vez que Carolina Goic ratificó su candidatura, ¿cómo evalúa lo que sucedió estos días en la DC?

– Lo que ocurrió con la Democracia Cristiana es que un sector del partido, particularmente de la bancada de diputados, intentó echar abajo la candidatura presidencial de Carolina Goic, con la finalidad de buscar la posibilidad de retomar el acuerdo parlamentario con la Nueva Mayoría. Finalmente a ese sector del partido le salió más bien al revés, ya que terminaron reafirmando a Carolina Goic en el escenario presidencial como candidata del partido y también confirmando que la DC va a terminar compitiendo sin los aliados tradicionales de la izquierda en la lista parlamentaria.

– ¿Cree que había un plan detrás de todo esto?

– No sé si hubo un plan en el sentido estricto, pero claramente había una comunidad de voluntades en que había un sector importante, particularmente a nivel parlamentario, que veía la candidatura como un impedimento para poder concretar un acuerdo parlamentario con el resto de la Nueva Mayoría, lo que es cierto porque fue la condición que pusieron el resto de los partidos para llegar a un acuerdo.

– ¿Se equivocó al invertir gran parte de su capital político en la situación del diputado Ricardo Rincón?

– Ella pudo acertar desde el punto de vista electoral, en el sentido de que es un tema que tiene alta sensibilidad, y que efectivamente puede posicionarla en el ámbito del voto femenino, por ejemplo. Pero creo que los problemas de la Democracia Cristiana se viene arrastrando desde hace mucho tiempo, y los problemas con la Nueva Mayoría no pasan por este incidente y menos aún por la candidatura del diputado Ricardo Rincón. Lo que explica el por qué se llegó a dos candidaturas presidenciales y a dos listas parlamentarias no es el caso del diputado Rincón. En ese sentido, de algún modo, esta situación les ha servido para desdibujar el tema de fondo y la dificultad que tiene con la Nueva Mayoría.

– ¿Deberían darle a Carolina Goic un impulso en las encuestas los episodios de esta semana? ¿Es un segundo aire en la campaña?

– Es un segundo aire. Va a depender mucho de las condiciones en que, tanto Carolina Goic como el partido, sepan administrar este eventual punto de inflexión. No creo, en ningún caso, que vaya a haber un repunte muy significativo en las encuestas, al menos en el corto plazo, esto va a depender de lo que se vaya haciendo hacia adelante. Pero al menos, fue una instancia que terminó de confirmar y de despejar toda duda de que Carolina Goic va a estar en la papeleta de noviembre, y también de eliminar los cuestionamientos sobre que no va a haber acuerdo en la lista parlamentaria con el resto de la Nueva Mayoría.

– Aún tiene el flanco abierto de Rincón…

– En definitiva acá hay temas mucho más de fondo que son los que tienen tenso al partido, que tienen que ver con estas dos almas que se han expresado desde el comienzo del actual gobierno, que dicen relación con la proyección de la Democracia Cristiana hacia adelante, sobre cuál va a ser su rol en la centroizquierda hacia el futuro; y pienso que esas tensiones que son objetivamente sustantivas van a seguir expresándose y reinstalándose más allá de lo que pase con la candidatura del diputado Rincón.

– Usted habla de las dos almas de la DC, que de cierta forma también se reflejan en que hay sectores dentro del partido que no les acomoda un acuerdo parlamentario con la IC y el MAS, y a otros, sin embargo, no les molesta. ¿Confunde?

– Es una señal que confirma los grados de inconsistencia política que ha estado mostrando la DC en el último tiempo. No se entiende que una candidatura como la de Carolina Goic -que se justifica precisamente en la mayor izquerdización de la coalición como lo ha explicado el propio Jorge Burgos-, termine con una alianza electoral con los sectores más de izquierda de la Nueva Mayoría, es una contradicción y una inconsistencia evidente.

DC y Nueva Mayoría: “El quiebre va a tener costos importantes desde el punto de vista electoral”

-Desde el plebiscito de 1988 que existe un entendimiento entre el centro y la izquierda. ¿Este momento en la historia política, es el fin?

– Creo que sí, como lo han dicho muchos personajes de la DC en estos días, esto es el fin de la Nueva Mayoría y más sustantivamente es el fin de esta convergencia y de este éxito de gobernabilidad que es un Chile entre la DC y la izquierda en los últimos treinta años.

– Considerando que Guillier es el candidato más competitivo de la centroizquierda, ¿cree que la DC en su conjunto lo apoye en caso de ser él quien pase a segunda vuelta? Hay sectores que han dicho abiertamente que no lo apoyarían…

– Efectivamente hay un sector de la DC que ha mostrado grados importantes de desafección y distancia con la candidatura de Guillier y no va a ser fácil en el escenario de una eventual segunda vuelta, que (los decé) tiendan a votar por el candidato de la Nueva Mayoría. Pienso que eso va a requerir de un trabajo importante de tratar de no polarizar en exceso las relaciones entre las dos candidaturas de acá a la primera vuelta. No va a ser fácil que esos votantes que van a optar por Carolina Goic en primera vuelta, vuelvan a votar por la Nueva Mayoría en una segunda vuelta. El quiebre va a tener costos importantes desde el punto de vista electoral.

– Entonces, además este puede ser el primer quiebre de las dos almas de la DC…

– Pienso que ya está pasando. El quiebre de las dos almas de la DC es de alguna manera lo que se expresó en la Junta, en ese esfuerzo por bajar la candidatura de Carolina Goic. Es algo que se viene manifestando desde hace mucho tiempo en posiciones distintas de lo que es la Nueva Mayoría y sobre todo, de las reformas que impulsa el gobierno. Creo que ha habido dos almas, visiones muy contrastantes al interior de la DC para evaluar el programa de gobierno de la Nueva Mayoría y de lo que se ha planteado el actual gobierno.

– Ahora, considerando que Sebastián Piñera es el mejor posicionado en las encuestas, si llegara a ser electo, ¿en qué posición queda la DC? ¿Tendrá relevancia? En su anterior gobierno incluyó a un ministro DC…

– En el escenario de una derrota de la Nueva Mayoría y de un eventual gobierno de la centroderecha la DC va a quedar en una situación muy compleja, atrapada entre un gobierno que va a tratar de capturar posiciones más de centro y de una izquierda -que inmediatamente después de una eventual derrota-, va a converger probablemente con sectores del Frente Amplio. Pienso que en ese escenario de mayor polarización va a ser muy difícil para la DC encontrar un espacio propio, y sobre todo desarrollar una política de alianza.

Candidatura de Alejandro Guillier: “Él tiene que mostrar propuestas, que es algo que no ha hecho,”

– A propósito de que el senador Guillier inscribió el viernes oficialmente su candidatura ¿A qué atribuye el estancamiento que ha tenido en los sondeos?

– Primero, Alejandro Guillier tiene una dificultad estructural. Él es el candidato del oficialismo, por lo tanto de un gobierno y de unas reformas que han tenido niveles de desaprobación consistentemente muy altos en el último tiempo, y eso le significa una complicación inicial compleja de abordar para un candidato presidencial. Alejandro Guillier ha buscado posicionarse como el abanderado de la continuidad, de la profundización de las reformas, pero en un contexto en que estas están tan mal evaluadas y que el gobierno ha tenido niveles de desaprobación tan altos, le pone inmediatamente un techo muy relevante.

– ¿Influye la aparición de Beatriz Sánchez como candidata del Frente Amplio?

– Efectivamente, a él le apareció una opción competitiva por la izquierda que de algún modo le dificulta crecer hacia ese sector. El posicionamiento de Beatriz Sánchez ha sido importante, de hecho ya en las encuestas de las últimas semanas muestran un relativo empate, un empate técnico en el segundo lugar. Y además, a la Nueva Mayoría se le descolgó la Democracia Cristiana que también instaló una candidatura por fuera, por el lado del centro político, por lo tanto también se ha visto impedido de crecer por ese sector. Es decir, la candidatura de Alejandro Guillier está enfrentando un escenario distinto al que tenía en el verano, entonces tiene un espacio mucho más acotado para poder crecer y desplegarse.

-La semana pasada, la madre de la Presidenta, Ángela Jeria, acudió a firmar por Guillier a una notaría. ¿Se puede interpretar como un gesto de la Mandataria y de La Moneda a esa candidatura, por sobre la de Goic?

– Sin duda la decisión de convertir en un hecho público la opción de la madre de la Presidenta de la República, tiene una lectura política, aunque nadie puede negarle su derecho como ciudadana a ejercer una opción y a manifestar una opinión. Pero el hecho concreto es que ella juega un rol desde el punto de vista público y político, por lo tanto la señal de un respaldo o de una inclinación del gobierno y de La Moneda hacia una de las dos candidaturas que representan el oficialismo es un poco inevitable. Ocurrió, además, en la semana en que hubo un esfuerzo y una tensión en la DC destinado a bajar la candidatura de Carolina Goic, así que en ese contexto tiene una segunda lectura, una connotación todavía más evidente.

– ¿Qué debería hacer Guillier en estos meses para poder repuntar?

– Él tiene que mostrar propuestas, que es algo que no ha hecho, propuestas nítidas, claras, respecto de cómo va a darle continuidad a las reformas, que es algo que él ha planteado como idea general. Pienso que le ha costado posicionarse, mostrar proyectos propios, iniciativas precisas, y además ha estado tremendamente ausente del debate público y político como candidato presidencial; y creo que es algo que inevitablemente debiera empezar a cambiar a partir de la inscripción legal de su candidatura el viernes, porque el escenario lo tiene muy cuesta arriba y está cediendo espacios importantes a sus adversarios directos que son en este caso Beatriz Sánchez por la izquierda, y Carolina Goic por el mundo de centro.

“El desafío que Chile Vamos llegue a un acuerdo parlamentario es el primer test de gobernabilidad de Sebastián Piñera”

– En medio de este panorama incierto que se ve en la NM, ¿cómo ve la situación del ex Presidente Sebastián Piñera?

– Sebastián Piñera se ve, sin duda, como el candidato con más posibilidades de ganar las próximas elecciones presidenciales. Es quien tiene la primera opción. Pero, el escenario no está desde ningún punto de vista resuelto. Lo más probable es que el candidato que termine por pasar a la segunda vuelta sea el candidato del oficialismo, Alejandro Guillier, y que en ese escenario vamos a tener una segunda vuelta disputada y estrecha como han sido todas, desde el año 1999 en adelante.

– Ha reflotado el tema de que Sebastián Piñera pudiera ganar en primera vuelta, ¿cree que sea posible?

– Siempre existe la posibilidad de ganar en primera vuelta, y efectivamente hay una rivalidad en el mundo de la centroizquierda compleja, que eventualmente podría hacerlo viable. Pero, pienso que sería un tremendo riesgo que Sebastián Piñera apostara a la posibilidad de ganar en primera vuelta, ya que lo lógico sería que se ponga en el escenario más probable que es el escenario de una segunda vuelta relativamente estrecha y competitiva con el candidato del oficialismo.

– ¿Tiene flancos abiertos todavía el ex Presidente Piñera? Esta semana fue sobreseído en el caso Exalmar…

– Desde el punto de vista judicial Sebastián Piñera ha ido despejando su situación. Ahora quedó completamente desestimada la querella del caso Exalmar y en evidencia que había sido una cuestión puramente política. Creo que también ha ido esclareciendo los temas que tienen que ver con su patrimonio y en la manera en cómo se va a administrar ese hacia adelante. Hoy día los flancos que se le van a ir abriendo son propiamente políticos. Por ejemplo, el que lo tiene ahora complicado a mi juicio, y en donde debiera hacer un esfuerzo sustantivo, es el que tiene que ver con la lista parlamentaria. El desafío que Chile Vamos llegue a un acuerdo parlamentario es el primer test de gobernabilidad de Sebastián Piñera en el actual escenario político. Él no puede obviar una responsabilidad en eso. Si finalmente esos partidos terminan desestimando un acuerdo parlamentario va a ser un traspié y una señal de un deficit de conducción política del propio Sebastián Piñera y de su candidatura.

– El ex Presidente Sebastián Piñera hoy día sigue subiendo en las encuestas, pero queda mucho tiempo aún. ¿Cuál es su principal desafío?

– Sebastián Piñera tiene que seguir haciendo un esfuerzo por crecer hacia los sectores de centro, él tiene ahí un techo, una dificultad natural y la candidatura de Carolina Goic de alguna manera le puso una barrera más nítida y explícita para poder seguir creciendo hacia ese sector. El principal desafío de Sebastián Piñera está en ese punto y en ese espectro: tratar de seguir creciendo y avanzando hacia el votante de centro, de clase media, moderado. En lo inmediato, es el desafío de un acuerdo parlamentario dentro del pacto Chile Vamos, ya que inevitablemente puede terminar convertido en un traspié, si es que no logra una convergencia de las cuatro fuerzas políticas que lo componen.

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