El déficit comercial de bienes y servicios de EE.UU. se elevó en 2016 un 0,4 %, hasta los US$502.300 millones, la cifra más alta desde 2012, en momentos en que el nuevo presidente Donald Trump prometió reducirlo para impulsar el crecimiento económico.
Según el reporte del Departamento de Comercio, está ampliación del saldo comercial negativo responde a la caída de las exportaciones, que se redujeron un 2,3 % el año pasado, mientras que las importaciones bajaron un 1,8 %.
EE.UU. en 2016 registró un superávit de US$247.820 millones en la balanza comercial de servicios, pero fue contrarrestado por el notable déficit en el comercio de bienes por un valor de US$750.070 millones.
La cifra corresponde al último año de gobierno del ya ex presidente Barack Obama, quien había prometido en 2010 duplicar la cifra de las exportaciones estadounidenses hacia el término de su mandato, algo que se ha mostrado inviable.
Fortaleza del Dólar
Los economistas han apuntado a la fortaleza del dólar, que encarece los productos estadounidenses en el extranjero, y a la debilidad de la demanda global, como explicación para esta persistente alza del déficit comercial de la primera economía mundial.
Desde la victoria de Trump en las elecciones de noviembre de 2016, la divisa estadounidense contabilizó una notable apreciación, lo que hace más complicado revertir la tendencia de la balanza comercial en el futuro inmediato.
El comercio ha adquirido en los últimos meses un rango primordial dentro de las propuestas económicas del presidente Trump, quien tomó posesión formalmente el pasado 20 de enero.
Trump ha defendido una agenda proteccionista y criticado los acuerdos comerciales internacionales recientes, como el Tratado Transpacífico (TPP, en inglés) del que firmó la salida de EE.UU. el primer día en el cargo.
Asimismo, ha sido crítico del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), formado con Canadá y México, y prometió renegociarlo porque el formato actual, a su juicio, ha sido “un desastre para los empleos estadounidenses”.
El nuevo presidente norteamericano ha señalado específicamente a China y México, dos de sus principales socios comerciales, acusándolos de prácticas comerciales “injustas”, en perjuicio de EE.UU. El reporte del gobierno, señala que el saldo negativo en el comercio con China se redujo un 5,5 % en 2016 y quedó en US$347.000 millones, por debajo del récord de más de US$367.000 millones de 2015.
Por su parte, el saldo negativo con México aumentó el año pasado un 4,2 % al sumar US$63.200 millones, la cifra más alta desde 2011.
Déficit Creciente
Para los analistas, y pese a las promesas de Trumo, 2017 será testigo de una nueva ampliación del saldo comercial negativo de EE.UU. “Aunque hemos visto un reciente repunte en las exportaciones, esperamos que el déficit comercial se expanda un poco en 2017 a medida que el dólar continúe su apreciación, la demanda global sigue siendo tibia y la saludable demanda interna sigue atrayendo importaciones”, afirmó Sam Bullard, economista jefe de valores de Wells Fargo, en una nota a sus clientes.
Han advertido, además, que posibles represalias impuestas por Washington pueden desatar una guerra comercial de adversos e impredecibles efectos económicos.
Asimismo señalan que la rebaja del déficit comercial no siempre supone un motor para el crecimiento económico.
Según antecedentes históricos, los datos muestran que el déficit comercial de EE.UU. creció durante las expansiones económicas de la década de 1990 y principios de 2000, mientras que se contrajo en las recesiones de 2001 y 2008-09 ante la caída de los ingresos de los hogares y la consiguiente reducción en las importaciones.
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