El diputado y experto electoral Pepe Auth dice que “por tratarse de la primera elección regida por el nuevo sistema electoral”, los partidos políticos han tenido mayor “complejidad” para armar sus listas parlamentarias, que tienen como último plazo para inscribirlas el día de hoy.

Sostiene que ve “a los partidos y a las coaliciones políticas no muy habituadas al significado principal del nuevo sistema, que es el predominio de la competencia. Entonces, muchos se han visto tentados de hacer lo que se hacía en el binominal, eso de reemplazar la competencia por la negociación”. Además, se refiere a la realidad de las distintas coaliciones políticas en la recta final, los 90 días que hay desde hoy al 19 de noviembre, cuando se realicen los comicios presidenciales y parlamentarios.

Auth, que va a la reelección y apoya la candidatura presidencial del senador Alejandro Guillier, considera que si en primera vuelta “quedamos a menos de 10 puntos, le vamos a ganar a Piñera. Pero si quedamos a más de 15, es irremontable”.

Guillier y la Nueva Mayoría

– En esta elección la Nueva Mayoría se divide. Tiene dos candidatos presidenciales y dos listas parlamentarias. ¿Cómo ve el panorama?

– Yo esperé que en algún momento se produjera un acuerdo parlamentario donde hubiera dos listas equilibradas. El hecho de que haya una lista de la DC y otra va a perjudicar muchísimo a la DC, porque esa lista está asociada a la candidatura presidencial más débil de las cuatro candidaturas presidenciales. O sea, está Piñera, Guillier, Sánchez y luego Goic, y como además la elección es simultánea, y la de diputados está altamente formada y determinada por la decisión presidencial, es un riesgo muy grande para la DC. Los electores, mayoritariamente, con el voto voluntario, van a votar cuando tienen candidato presidencial, porque la principal elección del 19 de noviembre es esa. Entonces, cuando han decidido su opción presidencial tienden a preguntarse cuál es el candidato a diputado de mi candidato presidencial. Y eso obviamente perjudica a quien tiene la candidatura presidencial más débil. Si uno mira los resultados de la derecha, ha tenido sus peores números parlamentarios cuando tuvo sus peores resultados presidenciales y al revés, porque es evidente que el candidato a Presidente tira para arriba o para abajo a la lista parlamentaria.

– ¿Y cuál es el caso de los otros partidos de la Nueva Mayoría?

– Yo diría que nosotros tenemos más o menos empatada la fuerza parlamentaria con el posicionamiento presidencial y, si se produce una buena vinculación entre ambas, creo que vamos a asegurar el pasaje a segunda vuelta y competencia con opción el 17 de diciembre. Pero eso obliga a estrechar el vínculo entre la lista parlamentaria y la candidatura, por eso yo abogué mucho con que la lista parlamentaria de Guillier se resolviera hace tres meses y no en la víspera de la inscripción.

– Hoy Guillier y Sánchez se encuentran en una especie de empate técnico en algunas encuestas. ¿Cómo ve eso?

– No lo veo así. Lo que yo veo en encuestas hechas por distintos candidatos al Parlamento, de distintas coaliciones, pero encuestas presenciales, es que Guillier va a andar encima del 30% en la próxima elección en primera vuelta y Beatriz Sánchez más bien entre 15% y 20%, o sea va a existir una distancia entre ambos, a mi juicio. Yo no creo que esté de verdad en disputa, siempre hay una posibilidad por cierto, es la democracia, pero creo que las encuestas van a ir dando cuenta de eso, porque el empate que se vio en la Adimark, donde en votantes probables Guillier supera a Sánchez por un punto, el estudio se hizo a la salida de las primarias, es decir en el mejor momento de Sánchez y en el peor momento de Guillier, sin estar inscrito y habiendo estado ausente durante dos meses del debate, por no haber participado en la primaria. No quiero ningunear, pero no creo que ella entre en la pelea por pasar a segunda vuelta.

– En su proyección estaría Guillier con 30% y Sánchez entre 15% y 20%. ¿Dónde ve a los demás candidatos en primera vuelta?

– Pienso que Piñera tiene el techo del 40%. Debería estar entre el 38% y el 40%. Carolina Goic entre 6% y 8%. Lo de Kast todavía es enigmático, pero se moverá en torno al 4%. Hay que esperar para ver quiénes llegan y cómo llegan. Y las listas parlamentarias van a tener un correlato con eso, no van a estar muy distantes de eso, o sea va a haber una lista entre 35% y 40%, otra entre 28% y 32%, la DC va a estar por encima de Goic porque tiene una realidad parlamentaria previa muy fuerte, pero van a estar en torno al 10% y el 12%, y el Frente Amplio también, un poco menos, porque hay territorios donde no compite, pero en los lugares donde lo haga debería estar sobre el 10%.

– ¿Qué le parecieron las críticas del diputado Fidel Espinoza a la forma en que Guillier está armando su comando?

– No comparto en general el tono destemplado y tan personal de mi amigo Fidel, que ha estado hablando porque Arturo Barrios asume en el equipo territorial. Para mí esas cosas son francamente entre inverosímiles e indiferentes, lo que a mí me importa básicamente es la agenda del candidato, el despliegue comunicacional y territorial y, lo más importante, el vínculo con su lista parlamentaria en el territorio. Si todos nosotros vinculamos nuestras campañas a la de primera vuelta de Alejandro Guillier, evidentemente se van a dar los números que digo. Si nos preocupamos de pequeñeces y de quiénes están en el comando y quiénes dejan de estar, es una preocupación de un 1% de la población y nos vamos a perder.

– Pero eso ha llevado a que el candidato responda…

– Bueno, muchas cosas generan ruido, pero para mí es mucho ruido y pocas nueces.

– Usted hablaba sobre el despliegue territorial y comunicaciones. ¿Cómo ve eso en la campaña?

– Recién comenzando a tomar forma, como es razonable, pues recién Guillier es candidato efectivo desde hace una semana. De hecho, mucha gente en mi territorio en el curso de mis propias conversaciones de mi precampaña, no creía que Alejandro Guillier era candidato, porque no había estado en la papeleta de primarias. Y claro, tiene que darse cuenta esa gente de que sí es candidato, a pesar de no haber participado en las primarias. Eso se tiene que ir despejando ahora. Los candidatos tienen que desplegarse y tienen que aprovechar todas las oportunidades comunicacionales y de despliegue territorial que tengan, si no, no funciona. Entre el 21 de agosto y el 19 de noviembre hay sólo 90 días y esos definen -desde mi punto de vista- la distancia a la que vas a llegar de Sebastián Piñera en primera vuelta, y de esa distancia depende nuestra opción en segunda vuelta. Si quedamos a menos de 10 puntos, le vamos a ganar a Piñera. Pero si quedamos a más de 15, es irremontable.

– ¿Cuál es la apuesta en estos 90 días?

– Mostrar las diferencias de propuestas con Piñera. Yo quiero pensar que los chilenos consideran los discursos y las posiciones de los partidos y de sus candidatos frente a las cosas que los mueven. Yo no sé si la adhesión a la derecha permanecerá incólume después de haber ido al Tribunal Constitucional contra el 75% de los chilenos que apoya la ley de aborto en tres causales, o que la derecha proponga reforzar las AFP contra la propuesta del gobierno, o que se abanderice por la defensa de la mantención de Punta Peuco. No sé si uno puede estar mucho rato en contra de la mayoría de los chilenos, incluso de tu electorado, sin tener deterioro. Para mí es un enigma y una paradoja que haya un 58% de personas que votan hoy por Piñera y por la derecha, y que son favorables a la ley de aborto en tres causales. A mí me parece una postura suicida y no entiendo que Piñera esté tan concentrado en defender a la derecha más conservadora. Eso se ve hasta en la negociación parlamentaria, donde premió a la UDI, excluyó la posibilidad de que se metiera Evópoli en Maipú y en Las Condes, lo mismo en Rancagua. En fin, entregó casi por decreto la posibilidad de llegar al Congreso al PRI, que es lo más conservador que hay, y le dejó el territorio emblemático de la derecha a la UDI y RN, como cerrándole el espacio a la idea que emerja una derecha distinta, con mayor compromiso democrático y con liberalismo valórico.

El Frente Amplio y el episodio “Mayol”

– ¿Qué le parece el episodio que enfrentó el Frente Amplio con el tema de Alberto Mayol?

– Me parece que muestra la inmadurez del proyecto y del Frente Amplio (FA) como organización, porque no saben todavía cómo administrar las diputas de liderazgo internas, que son propias de la política. A mí me parece muy lamentable que disputas legítimas de liderazgo se hayan disfrazado de discriminaciones de género cuando, en verdad, lo que está ahí oculto, es una disputa por el liderazgo presente y futuro. La decisión del FA de optar burocráticamente por quiénes son los diputados y en qué territorio, versus que la gente sea la que elija quiénes son a través de la máxima competencia, es lo mismo que ha penado en todos los partidos, la idea del binominal, en que las cúpulas directivas eran las que definían los candidatos, y ahora es la gente la que va a definir a partir de una competencia mucho más plural quiénes son sus mejores representantes. Pero yo veo en todos los sectores que las élites y las cúpulas directivas se resisten a entregarle el poder a la gente para que decida quiénes sean los diputados. Miremos el ejemplo de Piñera, dejando con un solo candidato a Evópoli en el distrito 11, compitiendo con tres UDI y tres RN, cuando debieron hacerlo en igualdad de condiciones para que la gente fuera la que decidiera. O cuando Jacqueline van Rysselberghe excluye la posibilidad de que María José Hoffman vaya a competir a Las Condes porque quiere que se elija a Pablo Terrazas, cuando en verdad tendrían que ser los electores los que definan y elijan cuál de los liderazgos UDI son los idóneos para representarlos. El PC pidió y negoció para que se retirara a José Miguel Insulza del norte, y resulta que ahora estarán preocupados, porque si no hay una lista de candidatos fuertes compitiendo, capaz que gane la DC. Lo que yo creo que ha ocurrido es que los partidos no han entendido que este sistema está hecho para la competencia y para el riesgo, que es propio de la democracia. El sistema binominal está hecho para disminuir al máximo los riesgos, en cambio aquí van a ganar los que se atreven. Pero lamentablemente yo diría que la cola del binominalismo se metió en esta competencia, espero que por última vez.

– Algunos analistas han dicho que el FA cayó en las mismas malas prácticas que han cuestionado…

– Hay algo que es propio de la política, que es la disputa de poder y la rudeza en los planteamientos. Yo lo que creo es que ellos han mostrado su estrechez, su funcionamiento con resabios del estalinismo y su voluntad de reemplazar por decisiones cupulares la competencia legítima. Yo cuando miro la negociación que tuvieron, es casi ingenua e infantil, porque lo que hacen es intentar determinar a qué partido del FA le corresponde qué diputado y qué distrito; y eso es pervertir el sistema. Es obvio que con Mayol en el distrito 10 las probabilidades crecen de sacar más votos, y ese es el objetivo de una coalición cuando compite electoralmente. Pero negociando, anulando, bloqueando, organizando burocráticamente dónde van unos y dónde van otros, al final conspira contra ese objetivo. Lo otro es que ellos no consiguen tener una visión más madura de la relación entre lo colectivo y lo individual. Lo colectivo no anula las decisiones ni las libertades individuales, quizás están reproduciendo al país la práctica de los pequeños colectivos estudiantiles, y creo que les está penando eso.

– ¿Esas son malas prácticas?

– Bueno, claro. Cuando uno pontifica contra determinadas cosas y luego la gente te sorprende haciendo esas cosas, pierdes credibilidad. Yo creo que ellos le han hecho un daño a la candidata presidencial del FA, que concurrió alegremente y demasiado rápido a avalar una operación que estaba sofocando un conflicto legítimo de liderazgo político y de disputa de hegemonía, transformándolo en una operación de discriminación a la mujer y francamente no hay ningún viso de eso. Transformaron en una especie de discriminación a la mujer una disputa que es de cupos, que es de hegemonía, de conflictos de liderazgos.

– ¿Esto le afecta electoralmente al FA y Beatriz Sánchez?

– Todas las cosas afectan, porque van definiendo tu perfil, tu credibilidad, tu concepto. ¿Cuánto? Eso está por verse, pero cuando uno escucha a alguien como Florcita Motuda decir ‘no sé si anular el voto o cambiarme a Guillier porque estoy choqueado’, todo eso afecta. Nada deja de tener consecuencias en política. Muchos pensaron que el hecho de no participar en primarias podía seguir caminando como si nada, y obviamente tuvo su impacto, pero por supuesto nadie tiene la bola de cristal para saber exactamente cuál es la dimensión de ese impacto. Pero, si tu les preguntas a los del FA, si habrían preferido no tener ese conflicto, a tenerlo, saltan unánimes a decir que habrían preferido saltárselo.

Chile Vamos y Sebastián Piñera

– Los partidos de Chile Vamos no se pudieron poner de acuerdo. ¿Qué le parece que haya tenido que intervenir el ex Presidente Sebastián Piñera?

– Eso ha ocurrido en otras ocasiones. En el pasado arbitraron Aylwin y Frei. La recurrencia al líder de la coalición no es una excepción. Ahora, lo que sí es muy sorprendente es que el Presidente Piñera haya optado por privilegiar al PRI por sobre Evópoli. Es completamente inesperado a mi juicio y sorpresivo para el propio Evópoli, porque cercenó la posibilidad de que se constituyera en una fuerza con un cierto nivel de autonomía y de presencia en el Parlamento, cosa que yo imaginaba que Piñera veía con ojos positivos, pero raramente privilegió al PRI y a la UDI.

– ¿Eso perjudica a Piñera en términos electorales?

– No, estoy pensando más bien en el compromiso y la relevancia que debe tener un liderazgo como el de Piñera, a quien le debería favorecer la pluralidad de su coalición, la predominancia o la emergencia de una derecha más moderna y menos conservadora. Por eso me parece raro lo que hizo.

– Pero hoy se constituyen como una coalición ordenada, tienen un candidato presidencial y una lista parlamentaria. ¿Cómo los deja eso en el escenario electoral?

– Les entrega una mejor opción por supuesto, desde el punto de vista de resultados parlamentarios. Siempre es mejor, desde el punto de vista del rendimiento electoral, una sola lista que varias. Sobre todo teniendo un candidato presidencial fuerte en primera vuelta. Ellos tienen la expectativa que el resultado parlamentario, que fue muy malo el 2013 por la candidatura de Evelyn Matthei, hoy día se revierta por la candidatura de Piñera. Pero creo que están más entusiasmados de lo que debieran porque, por lo menos en mi proyección, no tienen ninguna posibilidad de ser mayoría absoluta en la Cámara ni en el Senado. Aún cuando ganaran la Presidencia de la República.

Por Carmen Novoa V. para ellibero.cl

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