“Orgullosa del voto de María Luisa Brahm en el TC. Primó la justicia y el derecho constitucional”. Las felicitaciones de la senadora de Amplitud, Lily Pérez, a la integrante del Tribunal Constitucional sólo fue una de las muchas que la abogada recibió en Twitter luego de que el organismo decidiera aprobar las tres causales del proyecto que despenaliza la interrupción del embarazo en tres causales.

El voto de Brahm, ex funcionaria del gobierno de Sebastián Piñera y una de las mujeres fuertes en el Palacio durante la administración del ex mandatario, era clave para despejar la incertidumbre sobre el futuro del proyecto, especialmente en la causal de violación.

Si bien al interior del organismo se sabía que la abogada es cercana a la senadora de Amplitud -quien se mostró abiertamente a favor del proyecto de aborto- su paso por el gobierno de Piñera complicaba su postura. Esto, considerando que el ex jefe de Estado y actual abanderado presidencial de Chile Vamos declaró estar en contra del proyecto de Michelle Bachelet.

Sin embargo, el hecho de que Brahm emitiera un eventual voto en contra de la iniciativa preocupaba al sector más liberal del piñerismo que no veían con buenos ojos el eventual “peso” que podría significar para la candidatura del ex presidente el rechazo de la abaogada en el TC.

En esta línea, entre los ministros había conciencia que acoger los requerimientos de la derecha “abortizarían” la carrera presidencial, y algunos no estaban dispuestos a ello teniendo en cuenta el perfil liberal de Piñera en su coalición.

Finalmente, Brahm decidió formar parte de los seis ministros del TC que rechazaron la impugnación de Chile Vamos dando el visto bueno a las tres causales que contempla el poryecto de La Moneda de manera íntegra.