Dicen que el lunes, durante la caótica jornada, no hubo espacio para analizar un hecho que en buena parte de Chile Vamos catalogan como “importante”: la inscripción de la candidatura al distrito 10 de Santiago y Providencia del ex presidente de la Fundación Iguales, Luis Larraín (independiente), en un cupo de Evópoli.

“No volvería a votar por (Sebastián) Piñera, fue una desilusión para la derecha”, fue la frase que resonó una semana atrás en redes sociales y que ayer varios recordaron, pues Larraín venía marcando hace un tiempo distancia del conglomerado opositor. Sus palabras hacían rememorar su participación en la franja televisiva de la campaña que llevó a Piñera a ganar la presidencia en 2009. Hasta abril pasado, Larraín participaría de los comicios como independiente pero en un cupo de Ciudadanos, no obstante, el hecho de que el Servel disolviera al partido -resolución que después se revirtió- alejó a Larraín de dicha posibilidad.

La presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, catalogó su inscripción en un cupo de Evópoli como una “inconsecuencia”.

“Esperaría que todos los candidatos que van en nuestro pacto que tiene como candidato presidencial a Sebastián Piñera lo apoyen expresamente. Todos nuestros candidatos tienen que ser agentes políticos activos para lograr que Piñera sea el próximo Presidente de Chile, esa es la responsabilidad de los partidos y por eso estuvimos cinco meses negociando. Es una inconsecuencia que haya candidatos en nuestro pacto que, expresamente, digan que no apoyan a Sebastián Piñera”, dijo la senadora.

Desde Evópoli, en tanto, el presidente Francisco Undurraga argumentó que en su partido están “abriendo la cancha”, y que Larraín siempre supo que Evópoli apoyaría a Piñera. “Nosotros no le vamos a pedir silencio, queremos que se despliegue con todas sus fuerzas con sus ideas. Los votos van a quedar en Chile Vamos y nos va a servir para el proyecto”, señaló.

La caótica jornada

La jornada del lunes fue agotadora para los dirigentes de la UDI, RN, Evópoli y el PRI.

Pese a haber cerrado la negociación casi una semana antes de la inscripción, diferencias de último minuto retrasaron todo el plan (el nudo era el distrito de Chillán) y finalmente el pacto fue inscrito veinte minutos antes del vencimiento del plazo.

“Éramos tres contra uno”, relatan los dirigentes al sacar a la luz los episodios más incómodos que dejó la inscripción de su pacto electoral que competirá en noviembre.

Evópoli no aceptaba las ofertas para dejar sus aspiraciones en el distrito de la discordia. Finalmente, lo terminó “perdiendo”, dicen, a cambio de un cupo en Maule. “Logramos la lista única: eso es lo que importa”, concluyen. Los episodios incómodos son varios: la presidenta UDI, Jacqueline van Rysselberghe, al intentar convencer a Evópoli, en un momento de la tarde se rindió. Se paró de la mesa negociadora, visiblemente molesta.

RN y el PRI, de acuerdo con la UDI, tomaron la posta para lograr cerrar el acuerdo. Eduardo Salas, secretario general del PRI lanzó una advertencia a Evópoli: ya insistieron con la intervención del candidato presidencial Sebastián Piñera, ya cedieron en varios lugares, hicieron una buena negociación, “qué más quieren”, dijo efusivamente. Pues ahí, entonces, el acuerdo fue que la directiva de RN, personificada en Cristián Monckeberg pudiese tomar un rol “mediador” para sellar el pacto.

Y así ocurrió casi a las 22.30 horas de la noche. Para presionar, durante la tarde, Alejandra Bravo, presidenta del PRI, se había instalado en la sede de la UDI a firmar los papeles del pacto. “Chile Vamos logró exitosamente lograr un acuerdo en lista única lo que se contrapone con la Nueva Mayoría que llevan dispersas sus fuerzas políticas”, dijo Bravo.

Por ahora, los más “resentidos” son Evópoli. “Solo tomamos nota”, comenta uno de sus líderes al recalcar que el arbitraje de Piñera en que perdieron espacio en cuatro distritos los perjudicó fuertemente. Según los cálculos electorales, hoy pueden lograr elegir cinco diputados y un senador, mientras que antes de ese arbitraje, apostaban incluso a lograr unos nueve diputados en total.

“Lo que nos pasó fue doloroso, pero ya está. Ahora tenemos que construir hacia delante. Hoy estamos mirando al futuro y estamos construyendo nuestras campañas con mucha energía”, comentó ayer Undurraga.

El análisis interno es que Evópoli logró una buena negociación respecto a la “realidad”, aunque no favorable en cuanto a sus expectativas.

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