La reforma previsional de la Presidenta Michelle Bachelet ingresó al Congreso el pasado lunes y ya generó la primera polémica, luego de que se revelara un informe de los ministerios de Hacienda y Trabajo que admite que podría afectar la creación de hasta 394 mil nuevos empleos asalariados y reducir el alza de los salarios en 3,3%.

Sin embargo, la propia Presidenta atizó aún más el debate luego de que pusiera en duda la veracidad del informe realizado por sus ministros Rodrigo Valdés y Alejandra Krauss, al asegurar que “desconozco esos estudios, cuán serios son. Hoy día no tuve tiempo para leer el diario y no conozco el estudio en general”.

Pero Bachelet sí coincidió con sus ministros en que si “bien es cierto puede tener un impacto no creo que sea de ese tenor tan alto y por eso que está pensado en gradualidad”.

Pocas horas después, la vocera de Gobierno, Paula Narváez, y el ministro Valdés salieron a “aclarar” casi en paralelo lo que había dicho Bachelet.

La aclaración de los ministros de los dichos de Bachelet

“Evidentemente la Presidenta de la República conocía cuáles son los efectos que va a tener en el empleo del punto de vista de esta gradualidad de implementación de una reforma de pensiones”, aseguró Narváez; a lo que el titular de Hacienda agregó que la Presidenta “conoce perfectamente el alma de este informe” y pidió “hacer esta discusión con altura de miras y sin sembrar el miedo”.

El polémico proyecto obliga a los empleadores a aumentar en 5% las cotizaciones previsionales de los trabajadores, recursos que serán administrados por un nuevo organismo estatal y serán redistribuidos a personas actualmente pensionados (el 2%) y a los propios empleados al final de su vida laboral (3%).

Para profundizar en dicho proyecto, qué apoyos políticos tiene, cuándo podría aprobarse y cuáles son las críticas que se le formulan, “El Líbero” conversó con Ernesto Silva, diputado integrante de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

– ¿Qué opina de la reforma previsional?

-Este gobierno es un ejemplo de cómo hacer las cosas mal. Ha tenido tres años para presentar una reforma de pensiones y lo hace a última hora, sin acuerdo, con urgencia insólita y con efectos negativos clarísimos. Y no es confiable una propuesta del gobierno presentada a última hora, que no se hace cargo siquiera de las posibles consecuencias.

– ¿Por qué considera que esta reforma que aumenta las pensiones no es positiva?

-En primer lugar, porque le mete la mano al bolsillo de la clase media para financiar las pensiones de algunos. En segundo lugar, porque es una propuesta engañosa, porque no cumple lo que dice, que es beneficiar a muchas personas, ya que deja a los más postergados y vulnerables, y no cumple con los aumentos que promete. Y, en tercer lugar, porque tiene efectos negativos en el empleo, los salarios y en las oportunidades laborales futuras. Hay formas mucho mejores de hacer las cosas, como ha planteado el Presidente Piñera.

– ¿Qué le parece la afirmación de Bachelet desconociendo los informes de Hacienda y Trabajo?

-Es valioso que haya un informe de productividad, pero encuentro como una negligencia inexcusable que la Presidenta Bachelet envíe este proyecto, le ponga urgencia y no haya tenido siquiera el tiempo de leer el informe que hizo su propio gobierno. La Presidenta notificó a los chilenos que mandó al Congreso un proyecto de ley sin saber las consecuencias que podría tener. Ese es el mejor ejemplo de la gravedad de la forma en que se ha planteado esta reforma.

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