El enamoramiento es un placentero estado individual regido por explicaciones bioquímicas en el cual las hormonas, vertidas y circulantes por nuestro cuerpo, nos conducen a una atracción personal. Este estado se acrecienta cuando además se sospecha que existe reciprocidad. Entre los principales cambios conductuales que sufre el enamorado destacan: frecuentes pensamientos hacía la otra persona que interfieren en la actividad diaria, pérdida de la concentración y tener a la otra persona como único centro de atención.

Se señaló el 14 de febrero como el Día de los Enamorados y San Valentín por ser esta la fecha en la que se ejecutó al padre Valentín por unir en matrimonio a jóvenes enamorados en contra de la voluntad del emperador romano; ordenó su muerte por desacato pues el casamiento, según el emperador, restaba fuerzas a los soldados y no rendían en la contiendas.

Esta fecha se ha extendido y usado mediáticamente para estimular el consumo, ya sean artículos de regalo, flores, cenas románticas… con una sola finalidad, la de avivar el enamoramiento y el resurgir de la pasión entre los enamorados; de ahí las palabras del doctor Rojas que exponía: “No es suficiente estar enamorado para que el amor funcione y perdure, hay que alimentarlo de la manera que el fuego sin leña desaparece y se extingue”.

Feliz día de San Valentín y felicidades a los enamorados.

Antonio Porras Castro para El Diario de Córdoba

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