Por lo menos en tres o en cinco oportunidades, una ex trabajadora de la constructora Puerto Octay habría observado a José Pérez Mancilla (foto) en la oficina de Jaime Anguita Medel.La declaración se hizo en el marco de la segunda jornada del juicio oral por el caso Haeger, en que 12 personas, incluyendo a un funcionario de la PDI y dos Carabineros, testificaron sobre los hechos acontecidos hace más de siete años en Puerto Varas.

La jueza presidenta de sala, Patricia Miranda, prohibió identificar a la testigo que señaló haber visto a los dos acusados hablando en la empresa.“Hubo una ocasión que coincidimos y estaba José Pérez en su oficina (Jaime Anguita) y me dijo ‘le presento a José, él es una persona de confianza de mi gente’”, señaló.

También aseguró que el 29 de junio de 2010 en la mañana (cuando desapareció Viviana) saludó al ingeniero y lo encontró extraño, preocupado y “con los ojos llorosos”.El defensor de Jaime Anguita, Jorge Ponce, dijo en la audiencia que el tema de los ‘ojos llorosos’ lo dio a conocer la ex empleada en su tercera declaración.

La mujer reconoció que fue mientras Anguita ya estaba en prisión preventiva y que durante las dos primeras declaraciones no se refirió a esos detalles.El fiscal Nain Lamas reiteró hoy que la acusación es por homicidio calificado y parricidio.“Al parecer, no escucharon bien cuáles fueron los alegatos de la Fiscalía, el día de ayer. La Fiscalía está planteando derechamente un homicidio calificado y parricidio y en ningún momento el Ministerio Público ha hablando de robo con homicidio; ésa es la tesis de otro abogado”, aseguró.

El abogado Ponce, tras ello, recalcó que la acusación contiene elementos típicos de robo con homicidio y se hace expresa referencia a la apropiación de cosa a mueble con ánimo de lucro y sin voluntad de su dueño.“Ello, para cualquier alumno en materia penal, es evidente que se está describiendo el delito de robo con homicidio y no es un invento de nosotros o el querellante, sino que está en la acusación”, afirmó.

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