El basquetbolista Jonathon Simmons sufrió en carne propia los embates del huracán Harvey que tiene en vilo a todo Estados Unidos. Luego de abandonar su vivienda por las inundaciones, debió ser rescatado en bote del sitio al que había acudido por las problemáticas del fenómeno natural.

El deportista de 27 años, recientemente contratado por los Orlando Magicdejó su departamento en la ciudad y se marchó a lo de un amigo, que vive en los suburbios de Houston. El edificio en el que se encontraba acogió a más de 20 personas, por lo que empezaron a toparse con una problemática: la comida era cada vez más escasa.

En medio de la desesperación, contactó por intermedio de amigos en común en San Antonio al rapero Trae Tha Truth, quien se encuentra desde hace varios días colaborando para evacuar a los ciudadanos que están en riesgo.

El músico llevó un bote para sacar del sitio a todas las personas que se encontraban, entre los que había varios niños. La situación, por entonces, ya era preocupante. Simmons priorizó a los más pequeños del grupo y confesó que durante un día y medio debió comer sólo un paquete de fideos en ramen, una preparación japonesa.

Las impactantes imágenes que dejó el huracán Harvey en Houston (Reuters)

Las impactantes imágenes que dejó el huracán Harvey en Houston (Reuters)

Según contó el periodista John Denton en el sitio oficial de la NBA, fueron cuatro noches en vela. “Afortunadamente, ninguno de mi familia se vio gravemente afectado, pero veo a muchos de mis amigos sufriendo y eso es difícil”, replicaron en esa página las declaraciones del deportista. “También estoy orgulloso de los ciudadanos de Houston se han unido para ayudarse mutuamente”, agregó.

La odisea del escolta que hasta la temporada pasada jugó en los San Antonio Spurs no terminó con el rescate en bote. También debió escaparse con el agua por las rodillas y, posteriormente, subirse a la parte trasera de un camión recolector.

Simmons había acumulado lo que pensaba que era agua, comida y abrigo suficiente para tres días: “Estuvimos bien durante tres días, pero la casa de mi amigo había comenzado a inundarse temprano. Tuvimos que dejaron que los niños comieran primero”.

Hasta el momento, el paso del huracán dejó un saldo de 46 muertos, más de 100 mil viviendas destruidas y miles de evacuados en las zonas que afectó.

/gap