Un llamado de alerta hizo el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, luego de que se confirmara que las líneas de cruceros Holland America y Princess Cruice no recalarán en la ciudad porteña durante la próxima temporada, tras cambiar su destino por el puerto vecino de San Antonio.

El edil calificó la situación como “una muy mala noticia para Valparaíso”, pero también aseguró que “estamos trabajando en una nueva planificación que permita mejorar la actividad”. Y añadió que “hace poco celebramos junto a los trabajadores portuarios y la Empresa Portuaria un gran acuerdo para la construcción de un muelle exclusivo para cruceros, y así evitar una posible hecatombe por la pérdida de recaladas”.

Estas dos líneas de cruceros se suman a Aida Cruices, Oceanía Cruices, Norwegian Cruices y Seven Seas, que a principios de julio tomaron la misma decisión.

Para el diputado Osvaldo Urrutia (UDI) la situación podría perjudicar la actividad turística de la ciudad. Explicó que “se han restado 13 recaladas de cruceros más. Considerando las 10 recaladas que ya habían desistido, podríamos decir que casi el 60% de cruceros que estaban confirmados no llegarán a Valparaíso”.

Según datos del Terminal Portuario Pacífico Sur, en la temporada anterior se recibieron 32 buques de pasajeros, correspondientes a 88.527 personas, cifra que, debido a la situación, este año podría disminuir.

Desde la Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV) lamentaron la decisión de las firmas, asegurando que se hicieron “todos los esfuerzos y gestiones necesarias para garantizar la normal atención y permanencia de la industria de cruceros en Puerto Valparaíso”.
En EPV se añadió que “estuvimos también en todas las instancias de reunión internacional de la industria, bregando para que los cruceros no dejaran de operar en nuestra terminal”.

La llamada fuga de recaladas se inició en febrero de este año, cuando trabajadores portuarios de Valparaíso bloquearon el desembarco de cerca de cinco mil turistas que arribaron al Terminal Pacífico Sur a bordo de los cruceros Crown Princess y Costa Luminosa, motivados por una movilización de demandas laborales.

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