La meca de la medicina en Venezuela está cayendo. Cada vez son más las vidas de los venezolanos que se apagan por la escasez de medicamentos y las condiciones críticas que vive el Hospital José María Vargas, ubicado en la ciudad de Caracas, Venezuela.

Un centro hospitalario que en la década de los 90 era ejemplo para toda América Latina, ahora solo opera a 30% de su capacidad. No hay quirófanos, funcionan solo 7 máquinas de hemodiálisis y el área de hospitalización pasó de 440 camas operativas a 120.

La zona más crítica, sin duda alguna, es la de aislamiento, ya que las condiciones para que los pacientes oncológicos puedan cumplir su tratamiento a cabalidad no están dadas. No hay aire acondicionado, las paredes tienen hongos, las camillas están rotas, los baños se encuentran en estado deplorable y los pacientes con cáncer comparten habitación con enfermos de tuberculosis, sida y hepatitis.

Danny Golindano, médico oncólogo del hospital, afirma que siete de cada diez pacientes fallecen, ya que contraen otra infección durante su estancia en el recinto debido a que el hospital no brinda las condiciones adecuadas para frenar esta grave problemática.

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