“Cuando se le falta el respeto a la Presidenta, se le falta el respeto a Chile”.

Ésa fue la dura respuesta de la vocera de Gobierno, Paula Narváez, ante el duro tono del Te Deum Evangélico celebrado este domingo, y en que las intervenciones de los pastores se centraron en críticas a Michelle Bachelet por la agenda valórica de su mandato.

De hecho, la presidenta vivió momentos incómodos durante la ceremonia, e incluso recibió gritos aislados de “asesina”, en alusión al impulso que le dio al proyecto de aborto en tres causales.

La señal de Narváez expresaba el malestar de La Moneda por lo que consideraron un maltrato a la mandataria. A la serie de cuestionamientos públicos de los obispos y pastores evangélicos se añadió el hecho de que el ex presidente y candidato Sebastián Piñera -quien también asistió a la instancia- recibió fuertes aplausos al ser mencionado.