El sexo y la idea de tenerlo genera muchas emociones, las más comunes podrían ser la excitación, el entusiasmo, el amor, la curiosidad o la pena, pero ¿qué pasa cuando esa sensación se convierte en miedo, angustia, ansiedad o vergüenza?

Estás podrían pasar de ser terribles sensaciones a fobias sexuales, las cuales se dice son más comunes de lo que uno crearía.

Este tipo de miedo es capaz de provocar un serio conflicto en las relaciones íntimas, un bloqueo total en la cama y una frustración enorme. La idea es terrible, pero es real en muchas mujeres.

Aquí te presentamos las cinco más comunes:

1. Miedo a la penetración. Es conocido como el “complejo de Dafne” y es una situación más común de lo que piensas. Puede deberse a una experiencia traumática o al dolor que se siente al ser penetrada, por lo cual la examinación ginecológica es casi imposible de realizar.

2. Mostrarse desnuda. Se le conoce como gimnofobia y significa el miedo a mostrarse desnuda ya sea por vergüenza o por no sentirse a gusto con la manera en que lucen.

3. Temor al pene. Se llama falofobia y es un miedo, verdadero pánico, ante el miembro masculino. Solo verlo o tocarlo es impensable.

4. Al abuso sexual. Generalmente debido a una experiencia estresante, la mujer desarrolla agrafobia, que es miedo al abuso sexual, lo que hace que la persona no quiera estar sola en ningún lugar público.

5. A ser tocada. Se llama Hafefobia y consiste en el miedo a que la toquen, ya sea una caricia, un abrazo, o tomar de la mano. No solo se siente con una pareja, sino también con familiares y obviamente, afecta las relaciones íntimas.

/psg