El sexo es desde hace mucho tiempo un universo inenarrable e inabarcable sobre el que se ha escrito absolutamente de todo. Si uno acude a las estanterías de cualquier librería o a internet, puede encontrar desde manuales que reinventan la forma de concebir las relaciones sexuales a través de todo tipo de juegos hasta guías en las que se habla de cuáles son los mejores afrodisíacos, las mejores posiciones y el mejor momento para tener un encuentro sexual. Todo con el único objetivo de conseguir que el sexo sea una experiencia cada vez más placentera y satisfactoria.

Pero, ¿qué es lo que hace que nuestras relaciones sexuales se conviertan en una experiencia increíble? ¿Cuáles son los factores que catapultan el placer? Hace unos años, la psicóloga sexual canadiense Peggy Kleinplatz decidió abordar estas cuestiones a través de una investigación con la que pretendía ayudar a aquellas parejas que experimentaban falta de deseo en sus relaciones. Para ello, exploró la fenomenología del sexo a través de toda una serie de entrevistas detalladas a casi un centenar de parejas en las que se abordó la cuestión desde distintos puntos de vista.

Centrarse por completo en el momento

Los participantes en el estudio destacaron la necesidad de estar completamente enfocados y concentrados en el encuentro sexual en cuestión, tal y como relata el Gregg Henriques, profesor de psicología de la James Madison University de Virginia (Estados Unidos), en la revista Psichology Today. O lo que es lo mismo: tratar de obtener una sensación de “inmersión total”, sintiéndose plenamente consciente de todos y cada uno de nuestros sentidos. “Estar solamente en lo que tengo que estar en ese momento y dejar atrás todos los pensamientos que pasan por mi cabeza sobre cualquier otra cosa”, relata una participante.

Rendirse al deseo

El deseo, la inclinación hacia el disfrute y la capacidad para rendirse ante la pareja son también componentes muy apreciados a la hora de tener experiencias sexuales óptimas. Según se señala en el trabajo realizado por la psicóloga canadiense, se trataría de algo así como “poder poner todo tu ser en las manos de los demás”. De hecho, los participantes del estudio diferenciaron el sexo bueno del excelente por la vulnerabilidad. “En el sexo excelente las barreras desaparecen”, señala uno de los participantes. Así, algunos de los encuestados compararon esta vulnerabilidad durante el sexo ante una pareja con el hecho de lanzarse sin miedo en brazos de alguien o saltar desde un acantilado.

Estar profundamente sincronizados

Otro de las factores clave para catapultar el placer durante el sexo es la sincronización con el otro. Los sujetos de estudio utilizaron términos relacionados con la Física y relataron la sincronicidad como un momento de “energía compartida”, “electricidad” o “conductividad” entre las personas durante el sexo.

Así lo describió otra de las participantes en la investigación realizada por Kleinplatz: “Es la energía que surge entre las personas, que las envuelve como si fuera una manta hasta el punto que notamos la creación de un sólo cuerpo entre los dos involucrados”.

Riesgo y sentido del humor

Las experiencias sexuales más placenteras suelen enmarcarse en contextos en los que se experimenta y en los que, a veces, se toman ciertos riesgos. La adrenalina se dispara y las personas disfrutan del sexo como si de una (auténtica) aventura se tratase, explorando horizontes hasta entonces desconocidos. Así, los participantes del estudio creen apuntan que para que el sexo salte a otro nivel resulta imprescindible “impulsar y expandir los límites sexuales personales”, entendiendo las relaciones como “un proceso de descubrimiento continuo” y ver qué sucede.

Así, el sentido del humor, la risa y el juego son otros elementos esenciales valorados por las parejas y el complemento perfecto para que un fracaso no se convierta en un drama. “El sexo es una de las cosas más divertidas que los seres humanos son capaces de hacer”, asegura una de las participantes del estudio.

Confianza e intimidad

La mayoría de los sujetos que participaron en el estudio identificaron la confianza como una de los factores clave para alcanzar mayores cotas de placer. De hecho, los participantes aseguran que las personas con las que habían tenido unas relaciones sexuales más plenas eran aquellas con las que había un mayor nivel de intimidad y desinhibición. Además, los participantes también valoraron sobremanera el hecho de experimentar un “profundo sentido del cuidado” de forma mútua hasta el punto de sentirse “amados, deseados, aceptados y queridos” por la otra pareja.

Una gran comunicación

Otra de las claves para que nuestras relaciones sexuales se conviertan en una experiencia increíble es la comunicación, tanto oral como a través del sentido del tacto. Los participantes del estudio destacaron la necesidad de escuchar, responder a los estímulos y comprender las señales de nuestra pareja -incluso cuando éstas no se manifiestan de viva voz-. Así, los encuestados califican la comunicación durante el sexo como un factor “crucial”.

Autenticidad y desinhibición

Así, la capacidad para distinguirse del común de los mortales, ser una persona desinhibida y experimentar libremente con el sexo es otro de los factores más valorados por los participantes del estudio. Además, la mayoría de las parejas que tiene relaciones sexuales satisfactorias valora especialmente el hecho de comportarse de una forma transparente y mostrarse libres para experimentar con el placer de la forma más variopinta. Es decir, “poder decir cualquier cosa y ser cualquier cosa”, según lo definió una de las participantes del estudio.

Para disfrutar del sexo resulta fundamental sentirse completamente liberado y “desnudarse emocionalmente” frente a la pareja, destacan los participantes del estudio.

James Brown también habló de las claves para convertirse en una ‘sex machine’.

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