Los científicos han analizado la composición de su atmósfera y han detectado la presencia de óxido de titanio

Los exoplanetas, los mundos que giran en torno a estrellas lejanas, siguen dando sorpresas. Recientemente, los astrónomos han podido analizar con detalle la composición de un «Júpiter caliente», un planeta más o menos tan grande como este, y en la que la temperatura media ronda los 2.000 grados centígrados. Allí han detectado moléculas exóticas en pequeñas cantidades, como óxido de titanio, agua y sodio, y una intensa niebla global. Este descubrimiento se ha publicado en Nature.

Este exoplaneta se llama WASP-19b y gira, a muy poca distancia, en torno a la estrella del mismo nombre WASP-19, un objeto situado a 815 años luz de la Tierra. Gracias al «Very Large Telescope» (VLT), los astrónomos han podido analizar ahora la composición de la atmósfera. Así se ha llegado a la conclusión de que el óxido de titanio tiene allí unos efectos muy importantes.

«Detectar moléculas así, no es una tarea sencilla», ha reconocido en un comunicado Elyar Sedaghati, astrónomo del Observatorio Europeo Austral (ESO) que ha participado en el proyecto. «No solo necesitamos datos de una calidad excepcional, sino también hacer análisis muy sofisticados».

Por ejemplo, los astrónomos han tenido que usar un complejo algoritmo para deducir la composición química, la temperatura y las propiedades de la niebla de WASP-19b.

Para ello, los astrónomos recopilaron más de un año de observaciones del planeta. Analizaron la naturaleza de la luz de la estrella atravesando la atmósfera y compararon los datos con los modelos para averiguar cuál podía ser la composición química de la atmósfera de este peculiar infierno.

Una atmósfera aislante

Lo más llamativo de este Júpiter caliente, además de que está muy cerca de su estrella, es la presencia del óxido de titanio. Esta molécula es muy rara en la Tierra y suele estar presente en estrellas frías. También se sabe que actúa como absorbente de calor en planetas calientes.

Lo curioso es que si está en grandes cantidades, puede funcionar como un auténtico aislante. En esos casos crea una inversión térmica en la que las capas altas de la atmósfera están más calientes que las bajas, al contrario de lo que suele ocurrir. Aún así este fenómeno no es raro. En la Tierra, por ejemplo, el ozono causa una inversión térmica en la estratosfera.

Gracias a esta investigación se ha averiguado cuál es la naturaleza de WASP-19b. Además, se han mejorado las técnicas para estudiar este tipo de mundos, lo que tiene importancia en la exploración de los planetas que giran en torno a estrellas lejanas.

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