Muchos funcionarios policiales chilenos se entregan a su trabajo con un sentido del deber y un celo profesional admirables, aunque algunos han llevado esto al extremo, perseverando en sus funciones incluso más allá de la muerte. En el programa de Chilevisión “La Hermandad”, donde se analizan misterios y fenómenos que no tienen explicación, se emitió el increíble caso de un grupo de carabineros que fallecieron en trágicas circunstancias y que, de acuerdo a numerosos testimonios, volvieron del Más Allá para seguir desempeñando sus labores policiales.

 

El primer caso ocurrió en la comuna de Panquehue, en la región de Valparaíso, lugar donde el 21 de junio del año 2000, en el kilómetro 106 de la ruta CH60, se produjo un fatal accidente automovilístico que le costó la vida a tres concejales de las comunas de Calle Larga y Los Andes y a igual número de carabineros de la Tenencia de Catemu, quienes viajaban desde esta comuna a la ciudad de San Felipe a una capacitación policial.

Fotografía de los tres carabineros que fallecieron el año 2000 en la carretera CH 60, en la comuna de Penquehue.
Fotografía de los tres carabineros que fallecieron el año 2000 en la carretera CH 60, en la comuna de Penquehue.

El camionero Gustavo Avallay Flores, quien trabaja transportando fruta, relató que tiempo después de ese luctuoso hecho, una noche, cerca de las 05.20 de la madrugada, venía manejando su vehículo cerca del lugar donde se había producido el accidente, y donde en la actualidad se yergue un pequeño monumento en forma de gruta que recuerda a los tres carabineros fallecidos.

El camionero Gustavo Avallay tuvo una experiencia paranormal que hoy todavía lo emociona.
El camionero Gustavo Avallay tuvo una experiencia paranormal que hoy todavía lo emociona.

“Yo venía quedándome prácticamente dormido al volante, pero de repente vi a unos carabineros parados en medio de la carretera, como a unos 50 metros de distancia, así que me espabilé, bajé un poco la velocidad y comencé a buscar mis documentos y mi licencia de conducir porque me dije “me van a parar los carabineros” ” -relata el transportista-, “sin embargo, cuando miré de nuevo a la carretera me di cuenta que los carabineros no estaban por ninguna parte. Se habían esfumado como por arte de magia. En ese momento me percaté que a mi costado había una grutita, un monumento pintado con los colores de Carabineros recordando a los fallecidos por un accidente, y me paré para ver si los carabineros andaban por allí, pero no había el más mínimo rastro de ellos; parecía como sí se los hubiera tragado la noche. Recuerdo que el sueño que sentía se me pasó al instante y llegué casi pálido a mi casa. Después, reflexionando sobre lo que había pasado, concluí que ellos se me aparecieron para darme una advertencia: “Oye, ten cuidado, te vienes quedando dormido”. Ahora cuando recuerdo ese incidente me emociono un poco, porque creo que esos “pacos” me salvaron la vida. Posteriormente fui de nuevo a la gruta a darles las gracias por lo que hicieron esa noche”.

EL camionero Gustavo Avallay regresó  a la gruta  donde se encontró con los carabineros fantasmas para agradecerles.
El camionero Gustavo Avallay regresó a la gruta donde se encontró con los carabineros fantasmas para agradecerles.

El testimonio de Avallay, por cierto, no es el único, pues tanto en la Tenencia de Carabineros de Catemu como en la Tenencia de Carreteras de Llay-Llay se ha reportado la fantasmal presencia de los carabineros fallecidos. Una conductora, de hecho, relató que una vez iba manejando totalmente sola por la ruta CH60, cerca de Llay-Llay, cuando miró por el espejo retrovisor y, con espanto, vio sentados en el asiento trasero de su coche a dos carabineros de uniforme. Intentando controlar su miedo, miró de nuevo, pero los uniformados ya no estaban, así que frenó su vehículo. Lo curioso es que en ese mismo momento se dio cuenta que unos pocos metros más adelante la carretera estaba obstruida por un árbol derribado. Según detalló, por la forma en que estaba el árbol y la oscuridad que se cernía sobre el lugar, habría sido imposible esquivar ese obstáculo de no haber frenado abruptamente.

En la comuna de Quintero, en la región de Valparaíso, en tanto, también se registró un caso parecido. El 8 de febrero de 1996 falleció en un accidente de tránsito el cabo primero de Carabineros Juan Carlos Silva, quien volcó en su moto en la ruta a Quintero cuando acudía a una emergencia policial, debido a que en la carretera había una alta nubosidad y mucho humo producto de una quema de basura.

El fallecido cabo de Carabineros Juan Carlos Silva.
El fallecido cabo de Carabineros Juan Carlos Silva.

Decenas de automovilistas que han pasado por la misma ruta que lleva a Quintero aseguran que, desde esa fecha, en las horas de la madrugada han sido fiscalizados por un solitario carabinero, que, tras pedirles los documentos de conducir, se dirige a continuación a la parte trasera de los vehículos, como para verificar el número de la patente. El problema es que los conductores aseguran que el carabinero jamás regresaba para hablar con ellos y devolverles las licencias de conducir. Cuando los mismos automovilistas se bajaban de sus autos para hablar con el mentado funcionario, se encontraban con que el policía había desaparecido misteriosamente y sus licencias de conducir se encontraban apoyadas en las ventanas de atrás o sobre el maletero de los autos, o incluso en el mismo suelo. Algunos de ellos, molestos con la situación, acudieron de hecho a reclamar a la Comisaría de Carabineros de Quintero por el extraño proceder de este funcionario, pero allí, para su consternación, tras ver la foto del fallecido cabo Juan Carlos Silva, lo reconocieron como el carabinero que los había detenido y fiscalizado.

Si bien los dos casos narrados resultan sorprendentes, el caso del fallecido carabinero Omar Padilla es el más escalofriante. Padilla era un joven y eficiente carabinero que trabajaba en la Quinta Comisaría de Peumo, en la región de O’Higgins, pero que falleció en un choque junto a otro uniformado el 7 de febrero del año 2000, en la llamada Carretera de la Fruta. Lo increíble es que desde ese momento a la fecha, se han reportado decenas de testimonios que aseguran que el policía sigue realizando controles de tránsito.

El fallecido cabo de Carabineros Omar Padilla.
El fallecido cabo de Carabineros Omar Padilla.

Siete años después del accidente que le costó la vida al carabinero Padilla, el camionero César Gálvez Opazo relató en el programa “La Hermandad” que una noche venía circulando por la carretera de la fruta, cerca de las 03.00 de la madrugada, cuando de improviso se encontró de sopetón con un carabinero que apareció de la nada y le levantó el brazo en señal de que se detuviera. “Yo ya me estaba quedando dormido, cuando me topé a este carabinero en la ruta. Este uniformado me pidió mi licencia de conducir y fue hacia la parte de atrás del camión, donde detectó una luz trasera que no estaba prendida. Después de unos minutos me retuvo la licencia de conducir, me sacó un parte, que yo guardé sin leer en mi billetera, y me dijo que me iba a dejar citado a tribunales para pagar la infracción y recuperar mi licencia. Al otro día, muy temprano, acudí al Juzgado de Peumo a pagar el parte y recuperar mi licencia de conducir, pero la funcionaria del juzgado me informó que no había constancia de que me hubieran cursado una infracción de tránsito y que, además, mi licencia no estaba por ninguna parte. Lo raro es que cuando saqué el parte con la infracción de mi billetera para enseñárselo a esta funcionaria, me di cuenta que el papel estaba en blanco. Así que ella me acompañó a la Quinta Comisaría de Carabineros de Peumo y le preguntó a un funcionario de esa unidad si ellos habían estado trabajando como a la tres de la mañana en la ruta sacando partes, pero el carabinero nos dijo que no”.

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El camionero agregó que “entonces yo le informé a este carabinero que un colega suyo me había fiscalizado a esa hora en la Carretera de la Fruta, me había quitado la licencia y me había sacado un parte. En ese momento otro carabinero que escuchaba nuestra conversación le preguntó al policía que nos estaba atendiendo si tenía alguna foto en su celular de un tal cabo Omar Padilla, que era un carabinero que había fallecido hace unos pocos años. El policía entonces encontró la foto de esta persona en su teléfono, me la mostró y me preguntó: “¿Él fue la persona que detuvo anoche su camión, le pidió su licencia de conducir y le cursó la infracción”?. Yo, muy sorprendido, porque ya me habían dicho que esa persona había fallecido, le contesté: “Sí, él fue el policía que me detuvo anoche y me sacó el parte”. Reponiéndome todavía de la impresión, los carabineros me subieron entonces a un radiopatrullas y me llevaron a un lugar en la carretera, donde había un pequeño monolito o animita, al frente del lugar del accidente donde este carabinero había perdido la vida. “Usted no es el primer conductor al que le pasa esto”, me dijo uno de los uniformados. Cuando llegamos a la animita quedé espantado, pues allí, puesta en medio del monolito, estaba tirada mi licencia de conducir”.

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El camionero César Gálvez añadió que recuperó la compostura y tranquilidad sólo unos días después, lapso que aprovechó para repasar una y otra vez todos los detalles que habían rodeado al estremecedor episodio. “Entre otras cosas me puse a pensar en el aspecto que tenía el carabinero. Me acuerdo que andaba con la correa cruzada en su uniforme, que en ese tiempo no se usaba. Ahora, rememorando el episodio, creo que el carabinero Padilla se me cruzó para despertarme porque yo me estaba quedando dormido, a lo mejor, de no haberme encontrado con él en medio de la noche, tres kilómetros más allá me hubiera dado vuelta con mi camión y quizás hubiera muerto. Ahora pienso, aunque suene descabellado, que ese carabinero me salvó la vida. Hace poco, de hecho, vine con mi esposa a dejarle flores a su animita, porque soy un agradecido de él. Lo increíble es que a pesar de que está fallecido, sigue sirviendo igual a la comunidad. Está muerto, pero él sigue siendo un carabinero”.

/psg