“Vitrineando opciones en el mundo financiero”. Eso es lo que está haciendo la aerolínea ligada a la familia Paulmann Mast, Sky Airline, para preparar el financiamiento de su ambicioso plan de crecimiento, según concuerdan distintas fuentes conocedoras de la firma y también del mercado financiero.

Una de las alternativas que ronda con más fuerza para levantar recursos frescos es la apertura en bolsa (IPO en sus siglas en inglés) de la empresa. Incluso, algunos proyectan el próximo año para el debut de la compañía en la rueda. Fuentes externas a la firma calculan que la aerolínea costaría alrededor de US$ 300 millones, por lo que estiman que una apertura de un 30% de la propiedad recaudaría poco más de US$ 100 millones. Sin embargo, en la medida que se retrase más la IPO, la compañía se valorizaría y el monto recaudado aumentaría también. Ese es otro elemento que han puesto en la balanza dentro de la aerolínea.

Lo cierto es que la firma, que aún no contrata a algún banco de inversión que los asesore, todavía está abierta a todas las opciones de financiamiento y no han definido el camino a seguir. En la paleta de alternativas manejan el IPO, emisión de bonos y no descartan la entrada de un socio estratégico a la propiedad.

Dándose a conocer en el mercado

Los socios y ejecutivos de Sky han desfilado por distintos bancos de inversión locales e internacionales. Estas reuniones y visitas se denominan ” non deal roadshow “, pues en ellas presentan a la compañía a inversionistas para que la conozcan. Sin embargo, estos encuentros no tienen asociado un compromiso en torno a una pronta IPO o emisión de bono.

Estas reuniones se han concretado no sólo en Santiago, sino que también en Nueva York y otras ciudades, como Rio de Janeiro, donde esta semana se encuentra un equipo de ejecutivos de la aerolínea en el marco de la Air Finance Conference.

Desde Sky se presentan al mundo financiero como “el caso mundial de una de las transformaciones de aerolíneas más radicales, que ha ocurrido en muy poco tiempo y de forma muy exitosa”. Los ejecutivos de la compañía agregan en sus presentaciones que “hay muchas líneas aéreas que han intentado esta transformación y han terminado siendo un híbrido, pero nosotros somos un caso de éxito”.

Recientemente la aerolínea optó por convertirse en una compañía low cost .

El ambicioso plan que busca financiar

Hasta ahora, todos los planes de inversión de la empresa se han autofinanciado con sus propios flujos del negocio. Pero la decisión de recurrir al mercado para levantar más fondos radica en su ambicioso programa de desarrollo como aerolínea ciento por ciento de bajo costo. Lo anterior, implica renovar de aquí a 2020 su flota completa y tener 21 aviones nuevos de modelo A320 Neo. Estos últimos reemplazarán a los actuales A319 y tienen contratos firmados para la entrega de las primeras seis naves en 2018. La expansión de flota tendría un costo de más de US$ 1.000 millones pagaderos en un plazo de doce años que duraría el contrato de arrendamiento de las naves. Estas le aportarán a la compañía un 24% de mayor capacidad de asientos por avión.

El otro gran pilar de crecimiento que planea la firma de los Paulmann Mast es abrir nuevos hubs o puntos de conexión en otras ciudades de Latinoamérica. Estas plazas no estarían ubicadas necesariamente en alguna capital. Este paso significaría operar vuelos domésticos en un país distinto a Chile.

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