Según el comunicado del Sernac, 1.495 autos corresponden a la primera marca, mientras que 543 unidades pertenecen al automóvil producido por el fabricante estadounidense Jeep.
En el modelo Cherokee, el riesgo radica en un problema en la palanca de cambio electrónica de la transmisión, lo que podría desencadenar que el sistema de diagnóstico incorporado indique un código de avería.
Si esto ocurre el vehículo podría experimentar una pérdida de potencia motriz que puede recuperarse al encender el motor nuevamente, aunque podría provocarse una colisión sin previo aviso.
No obstante, la empresa no ha reportado incidentes derivados de esta condición en Chile.
En el caso de los Spin (minivan), de origen brasileño, se debe a un defecto provocado por la entrada de agua al compartimento del motor, a través de una apertura localizada debajo del parabrisas, implicando un riesgo para la seguridad de los consumidores.
De hecho, en condiciones extremas podría alcanzar la caja de fusibles y los relés, responsables por algunas funciones eléctricas del vehículo, lo que podría generar un cortocircuito eléctrico con posibilidades de accionamiento involuntario del motor de partida del vehículo y un posterior incendio en el compartimento interno del motor.
Adicionalmente, en vehículos equipados con transmisión manual, estando enganchado, el vehículo podría moverse de manera involuntaria.
Conforme a lo reportado por la empresa, a la fecha se ha reportado un incidente de estas características en Brasil.
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