¿Somos ahora más activos sexualmente que antes del confinamiento por la amenaza del Covid-19 o en realidad la incertidumbre y la ansiedad están haciendo mella en el deseo sexual? No hay una respuesta unánime a esta pregunta, al menos por el momento pues tal vez en unos meses se estudien con detalle las consecuencias del confinamiento a nivel sexual. Mientras, cada uno puede aportar su respuesta personal a esta pregunta. Lo que sí es cierto es que, al igual que ha sucedido con otro tipo de consultas médicas o psicológicas, las preguntas online sobre sexualidad han aumentado exponencialmente, tal como asegura el Dr. Nicola Tartaglia, urólogo, andrólogo y experto en salud sexual.

Aunque los expertos no se cansan de repetir que, en materia sexual, cada persona es única, existen algunas dudas comunes y frecuentes que también se han manifestado a través de las consultas virtuales durante estas semanas difíciles de aislamiento o confinamiento. Estas tienen que ver con los cuatro bloques temáticos que detalla así el Dr. Tartaglia en forma de preguntas.

1. ¿Por qué sufro ahora disfunción eréctil?

¿Porqué estoy teniendo episodios de disfunción eréctil justo ahora que tengo mas tiempo con mi pareja si además nunca he tenido problemas? Es la duda más común. Pero el experto afirma que, si nunca se ha sufrido disfunción eréctil, es poco probable que en tan solo unas semanas haya podido pasar algo físico en el aparato genital. De hecho, las causas orgánicas de disfunción eréctil (hipertensión, diabetes, colesterol, tabaquismo..) actúan en un plazo de tiempo largo y la presentación del problema suele ser lenta y progresiva, según aclara. Por eso cree que pasar de tener una vida sexual satisfactoria a no lograr mantener una erección, a pesar de tener a la pareja disponible «24 horas» es, según analiza el Dr. Tartaglia, un problema emocional, especialmente en un periodo como el que vivimos. La incertidumbre, el miedo y la frustración que conllevan los trágicos acontecimientos relacionados con el coronavirus hacen que aumenten los niveles de adrenalina en la sangre la cual, tiene una acción vasoconstrictora, que constriñe la dilatación arterial y capilar afectando al fenómeno eréctil.

Intentar hacer deporte en casa, escuchar música, dejar de obsesionarse con las noticias (consultar una vez al día es suficiente) y probar técnicas de relajación puede ser una ayuda en esta etapa.

2. ¿Cómo puedo mejorar la fertilidad?

Algunas personas han decidido aprovechar el aislamiento o confinamiento para buscar ser padres o madres. Por eso, entre las consultas online más habituales figuran las preguntas sobre cómo aumentar las posibilidades de embarazo. Pero antes de abordar esta cuestión es importante aclarar que, según revela el Dr. Tartaglia, uno de cada cinco hombres por encima de los 35 años de edad tiene una alteración del seminograma, prueba de calidad del semen; y que, en función de si la alteración es menor o mayor puede ser necesario un tratamiento médico o incluso tener que acudir a un centro de fecundación asistida.

No obstante, el experto aclara que frente a las alteraciones leves de los parámetros de fertilidad hay una serie de hábitos que pueden mejorar la calidad del semen y pueden aumentar la posibilidad de embarazo. Son medidas que mejoran el estado de los espermatozoides y ayudan desintoxicar los fluidos corpóreos en los que estos se generan y almacenan hasta a la eyaculación. En primer lugar es importante eliminar el tabaco y el alcohol, reducir los azúcares, reducir la ingesta de proteínas animales (carne, pescado, derivado lácteos y huevos) a un máximo dos veces por semana y promover durante este tiempo una dieta rica en vegetales crudos que incluya tomate (por su alto contenido en licopenos) lechuga (por el ácido fólico) lentejas y guisantes (selenio) pipas de calabaza (zinc), naranjas y kiwis (vitamina C), aceite de oliva virgen y fruto secos (vitamina E). Algunos estudios demuestran, según explica el experto, que existe un efecto beneficioso en la calidad del semen para los hombres que, durante un periodo limitado y controlado por un especialista, siguen una dieta vegetariana o vegana.

Por último, es importante garantizar un mínimo de 20 minutos de ejercicio diario. «Alguien podría objetar que todo esto es demasiado si además lo unimos al estrés que ya comporta el aislamiento. Pero yo le contesto, ¿cuál momento mejor de un parón mundial para un reseteo personal?», propone.

3. ¿Cómo nos relacionamos si uno ha dado positivo al Covid-19?

La enfermedad del Covid-19 es una afección respiratoria altamente contagiosa. Así, el Dr. Tartaglia explica que cuando un miembro de la pareja resulta positivo al test o simplemente presenta los síntomas de la enfermedad (fiebre, tos o dificultad para respirar son los principales) lo correcto es evitar cualquier contacto con las personas sanas.

El nivel de las medidas de aislamiento dependerán de la edad y de las eventuales patologías que pueda tener el miembro sano de la pareja, debido a que la enfermedad empieza a ser realmente peligrosa a partir de los 60 años de edad o a cualquier edad si se padecen otras enfermedades, según explica. En los casos en los que exista riesgo de neumonía se recomienda que el contagiado esté confinado la mayor parte del tiempo durante el día y que duerma en otra habitación. Es importante evitar tocar los ojos, la nariz y la boca sin haberse lavado las manos con jabón sin lavar y también es indispensable limpiar y desinfectar los objetos y las superficies que se tocan frecuentemente. Es preferible que tanto el contagiado como la persona sana lleven mascarilla, aunque en el caso de que solo se posea una unidad es mejor que la lleve el infectado.

4. ¿Perderé el interés por el sexo?

¿Puede afectar la abstinencia sexual a mi actividad sexual cuando se acabe la cuarentena? «No, en absoluto», asevera el experto, quien explica que la abstinencia sexual no es una causa de atrofia del tejido eréctil del pene siempre que se trate de un periodo limitado. Como aclara, diversos estudios demuestran que una dificultad en mantener erecciones satisfactorias se empieza a manifestar a partir del año de abstinencia. Además hay que tener en cuenta que por abstinencia también se entiende «ausencia de masturbación». Sin embargo, es posible que tras el periodo de cuarentena alguien pueda sufrir uno o más episodios de disfunción eréctil debido a el estado de inactividad y estrés acumulado durante estas semanas.

En definitiva, tal como aclara el Dr. Tartaglia al igual que nos costará retomar otros hábitos sanos y de la vida social, también pueden darse uno dos «gatillazos».

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