Cuatro años más para la era Merkel. El partido de la canciller alemana ha ganado las elecciones alemanas por cuarta vez consecutiva y por una holgada mayoría después de 12 años al frente de la primera economía europea, según los resultados de las primeras proyecciones publicados por la televisión pública ARD, pero queda muy debilitado. La Unión cristanodemócrata (CDU/CSU) habría obtenido un 32,9% de los votos, seguida de la socialdemocracia (SPD) que habría sufrido una derrota histórica -peor resultado desde 1949- al obtener el 20,5% de los votos. “Esperábamos un resultado mejor”, reconoció Merkel, quien también recordó que “somos el partido más fuerte y no puede haber coalición de Gobierno sin nosotros”. El bloque conservador que lidera fue el que más apoyos ha perdido rozando también mínimos históricos. Hasta un millón de ellos migraron a la extrema derecha.

Los resultados provisionales confirman además la noticia temida desde hace semanas: un partido de extrema derecha entrará en el Parlamento por primera vez desde la segunda Guerra Mundial. Y lo hará como el tercer partido más votado, con una representación muy por encima del 5% necesario para acceder al Bundestag. Con un discurso xenófobo y contrario al euro, Alternativa por Alemania (Afd) habría logrado un 12,9% de los votos, según los sondeos.