El miércoles pasado las enfermeras del hospital Español de Bahía Blanca, Argentina, pasaban un turno como cualquier otro cuando esa misma noche apareció Oscar. Un paciente de 84 años que llegó alegando un fuerte dolor de cabeza.Tras examinarlo y hacerles varias preguntas se dieron cuenta de que a Oscar no le dolía nada. Lo que quería era pasar su cumpleaños acompañado. Una vez que confesó sus verdaderas intenciones, le improvisaron una mini fiesta con torta y globos hechos con guantes.

“Anoche este hombre fue a la guardia por una “cefalea” y lo pongo entre comillas porque ¿saben cual era su verdadera dolencia? Hoy cumple 84 años y no quería estar solo. Sí, así como lo leen”, publicó en Facebook Gisel Ranch, una de las enfermeras, que contó además que Oscar enviudó hace cuatro años, que no tuvo hijos y que como era el menor de sus hermanos, ya estaba solo en este mundo.”Decidimos comprarle una mini tortita ,una vela para que pida lo 3 deseos y como verán improvisamos unos globos con guantes. La cara de este hombre y sus ojos llenos de lagrimas de tanta emoción por algo tan simple como esto no me lo olvido NUNCA mas. Uno de sus deseos fue que el próximo año le pase lo mismo”, agregó Ranch, quien cerró con un emotivo mensaje: “Valoremos lo que tenemos y no lo que nos falta, si tenes alguien que te espera, alguien que te llama, que se preocupa por vos, te valora y te ama, amalo mucho y sobretodo CUIDALO porque sos millonario y no te estas dando cuenta”.

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