“Valparaíso sobrevivió”. Esa fue la frase con la que Boris Kúleba, presidente de la Junta de Vecinos San Juan de Dios, de Valparaíso, calificó la primera noche del Carnaval Mil Tambores, que se inició el pasado viernes 29 de sep- tiembre, y que esta vez no registró desmanes en la vía pública ni la gran cantidad de basura de años anteriores.

Kúleba, quien llevó una campaña en contra del evento masivo, admitió que este resultado se debió a la gran cantidad de carabineros y al plan de aseo dispuesto por el municipio. Sin embargo, señaló que “la ley seca dispuesta por la municipalidad no funcionó, ya que había consumo masivo de alcohol”.

Previo al evento, el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, decretó restringir la venta de alcoholes en las botillerías que estaban en el perímetro de desarrollo del carnaval, hasta las 21.00 del domingo. A pesar de la orden, el prefecto de Valparaíso, el coronel Erick Martin, señaló que “se cursaron 400 infracciones por ingerir alcohol en la vía pública y se detuvo a 51 personas en total, entre la jornada del viernes y la madrugada de este sábado, por órdenes de detención pendientes (…). Estas personas en su mayoría no eran de Valparaíso”.

A su vez, pese a la prohibición de acampar en playas, la Gobernación Marítima de Valparaíso señaló que se infraccionó a 26 personas por instalación de carpas en Playa Portales y Placeres, durante la noche del viernes. Sin embargo, se mostraron satisfechos, “porque las playas han estado libres de suciedad”, indicó el gobernador marítimo, comandante Jorge Imhoff.

Respecto del aseo de la ciudad, el encargado del Departamento de Aseo de la Municipalidad de Valparaíso, Felipe Vial, reconoció que “hubo un 30% menos de basura que el año pasado, referente a las estadísticas que manejábamos. A eso de las 9.30, ya contábamos con el 80% de la limpieza y barrido de los sectores críticos”. Para el evento, el municipio dispuso más de 100 baños públicos, 13 bateas y más de 35 contenedores distribuidos por distintos puntos de la ciudad.

Valparaíso limpio

Pese a que mantienen sus críticas con el carnaval año tras año, los locatarios de la subida Cumming se manifestaron satisfechos con la primera jornada respecto de la limpieza de calles y el retiro de basura. Juan González, del local Jardín Orquídea, ubicado en la pérgola del sector, admitió que “tanto Carabineros como la municipalidad han funcionado bien con el orden y el aseo. Cuando nosotros llegamos andaban los camiones aljibes echando agua a la pérgola, limpiando, lo que no se había hecho nunca desde que comenzaron los carnavales”.

Su colega Roberto Landeros agregó que “hubo más vigilancia policial y no hubo mayor desorden como en otros años. Existió un buen plan de vigilancia en la noche. Acá no se registró gente durmiendo afuera del local”.

Sin embargo, también hubo vecinos que se sumaron a las críticas por la excesiva ingesta de alcohol.

Rosa Muñoz, del restaurante Rosita del Puerto, manifestó que “hubo menos gente que el año pasado, pero igual había personas orinando y vendiendo bebidas alcohólicas en la calle. Cerraron las botillerías, pero quedaron los que venden clandestinamente, que salen a las dos de la madrugada”.

Carabineros informó que durante el carnaval, que culmina este domingo, se han dispuesto más de 100 funcionarios de diversas reparticiones de la región para recorrer durante la noche sectores de Plaza Aníbal Pinto, Cumming, Plaza Victoria, Subida Ecuador y Avenida Errázuriz.