“No están los ánimos”, señala en entrevista con La Tercera. El ex agente de la CNI que el próximo año podría optar por beneficios carcelarios agrega que “hasta el año pasado se celebraba, algunos ponían marchas militares, que a mí me cargan, pero este año no, y ¿sabe? es mejor, porque es una fecha que divide a Chile”.

 Respecto a cómo se vive el anuncio del gobierno sobre el cierre de Punta Peuco, señala que “hay de todo, algunos más preocupados que otros. Tengo 29 años y tres meses preso. He estado en cárceles en Argentina, La Serena, Puente Alto, o sea… sé lo que es la vida carcelaria. He estado 29 años y tres meses preso por causas de derechos humanos, de manera que para mí no es un tema que me preocupe, ni tampoco me siento llamado a defender la permanencia o no de Punta Peuco. ¿Sabe por qué? Porque estimo que se puede malinterpretar, que queremos mantener supuestamente este hotel de cinco estrellas del que hablan ciertas personas. Y eso no es así. Soy socio fundador de esta cárcel. Llegué cuando se construyó, cuando se hizo para la prisión del general Contreras. Antes de él habíamos tres presos”.

Acerca de las acusaciones de privilegios en el recinto carcelario, Herrera dice que se trata de una cárcel como cualquier otra. “Es un mito que hay más comodidades. Si usted ve estas paredes, lo que está pintado fue por los presos. Cuando recibimos esta cárcel no tenía ni muebles. La mayoría de las partes era obra gruesa. Si a 22 años de vida institucional esta cárcel está en mejor estado es por nosotros. La amoblamos, le ponemos cuadros que pintan los propios presos, los televisores los compramos nosotros, hicimos los jardines, todo”.

Añade que todas las mejoras se hicieron con recursos propios. “Si la mayoría somos pensionados. Si esta cárcel tiene mejores estándares, como dijo el ministro de Justicia, se debe a que es una cárcel que ha sido arreglada por los presos. Todos los años se pinta con cargo a nosotros. Si usted huele, no hay olor a orina ni a fecas, pero eso es porque nosotros limpiamos. Usted va a ver los baños, están impecables, y nos organizamos por módulo, nuestras piezas lo mismo. Le aseguro que si nos cambian de cárcel en un plazo de tres meses ese penal al que lleguemos vamos a arreglarlo igual y nuevamente nos van a tener que sacar, porque ´es una cárcel de cinco estrellas´”.

El mayor (R) señala que el cierre de Punta Peuco se debe a una falta de definición política, “ transparentar a 44 años del Golpe qué se pretende cambiándonos de cárcel. ¿Para qué nos cambian? ¿Para que vivamos peor? ¿Para qué suframos? ¿Por qué nos cambian? Porque fíjese que esta cárcel se hizo en 1995 y el decreto de formación dice que es una cárcel de alta segmentación y de alta segregación, para cumplir delitos especiales ocurridos en un momento especial. Palabras más, palabras menos, es lo que dice el decreto”.