Las calles de España se movilizan para hacer oír la voz de sus habitantes en la crisis catalana, con llamados al diálogo y la unidad, mientras los separatistas, presionados por la realidad económica parecen dudar de su estrategia.

La salida de compañías como CaixaBank, Gas Natural o Banco Sabadell impone presión adicional al gobierno regional de Carles Puigdemont para que abandone sus planes de independencia.

La marcha en Madrid es masiva (Reuters)

La marcha en Madrid es masiva (Reuters)

La fuga aumenta la inquietud entre una sociedad catalana dividida por una apuesta independentista cuya escalada ha sumido a España en su peor crisis política de la era democrática.

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