Los viticultores franceses producirán la vendimia más pequeña en 60 años después de que las heladas de la primavera golpearan las vides en Burdeos, las tormentas del verano causaran la podredumbre de la uva en Champaña y la sequía marchitara los racimos de uva en el sureste del país.

El volumen de vino caerá este año un 19 por ciento, hasta los 36,9 millones de hectolitros, lo que equivale a unos 4.900 millones de botellas, según el Ministerio de Agricultura. Esa sería la cifra más baja desde 1957, otro año en el que una helada de primavera destruyó los botones florales, según datos del ministerio y del departamento de estadísticas de la Unión Europea.

“La caída en la producción se debe principalmente a la helada de primavera”, dijo el ministerio. “La persistente sequía en el sureste redujo aún más la producción”.

Francia e Italia suelen competir por el título de mayor productor de vino del mundo, siendo el clima un factor clave. Los viñedos de Italia sufrieron menos daños ​​por las heladas y la sequía, y el pronóstico es que el volumen de vino se reduzca un 24 por ciento, hasta los 47,2 millones de hectolitros, informó la asociación de técnicos vitivinícolas del país en agosto.

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