Los sistemas de tranvías de Valencia y Zaragoza son los más parecidos al tipo de transporte público que el alcalde Joaquín Lavín y su antecesor, Francisco de la Maza, quieren instalar en Las Condes. Por eso, ambos están recorriendo las ciudades españolas desde el sábado.

En Valencia, el tranvía volvió a las calles de la ciudad en 1994 y hoy cuenta con dos líneas y 44 vehículos eléctricos. El de Zaragoza fue inaugurado en 2011 con 12,8 kilómetros de extensión y en cinco años trasladó a 100 millones de pasajeros.

La gira de Lavín y De la Maza comenzó el sábado en Valencia y hoy continuará en Zaragoza, que según el alcalde “tiene el sistema más parecido al tranvía que queremos construir en Las Condes, es decir, también pasa por el área urbana, y convive con buses y automóviles”.

Pese al anuncio del Gobierno de construir la Línea 7 del metro, desde Renca hasta Vitacura, por un trazado que bordeará Las Condes a través de avenida Kennedy, Lavín aseguró que la propuesta del tranvía de su comuna mantiene su diseño original, es decir, por avenida Las Condes, desde Manquehue hasta La Dehesa.

O sea, la Línea 7 y el tranvía correrían en paralelo desde Manquehue hasta Estoril.

“Los estudios de demanda hasta ahora muestran que este trazado es el mejor (versus el que se pensó por Padre Hurtado, entre Las Condes y La Reina), y nos dicen que hay sinergia con la Línea 7 del metro”, aseguró Lavín. Esa sinergia significa que, con el metro, hay mayor demanda de los potenciales pasajeros.

El municipio pretende lanzar la licitación de la concesión en enero y abrir las ofertas económicas a fin de año. Se estima que el trazado de 9,2 kilómetros requiere una inversión de unos US$ 200 millones.

Con las ofertas sobre la mesa, y por ende sabiendo cuánto costará exactamente la obra, Lavín llamará a un plebiscito para que los vecinos de Las Condes decidan si las quieren o no.

El eventual concesionario deberá dar “certeza de los tiempos, que es la falla principal del Transantiago”, plantea el alcalde, y que el tranvía sea eléctrico, para evitar emisiones de gases y de ruido. Los vagones, en tanto, tendrán que contar con aire acondicionado, asientos especiales para personas con discapacidad y wifi.

Una ventaja de este vehículo es que el piso queda casi a ras de suelo, de modo que los pasajeros, sobre todo aquellos con menor movilidad, no deben hacer un gran esfuerzo para subir.

Como avenida Las Condes tiene tres pistas por sentido, la idea es que el tranvía circule por el medio. “Para que surja el mayor efecto, el ideal es que el número los buses del Transantiago disminuya sustancialmente. Esa es una conversación que hay que tener con el Ministerio de Transportes”, afirmó Lavín.

El ex edil Francisco de la Maza acompañó al alcalde en calidad de asesor, ya que durante su gestión trabajó por implementar este sistema en la comuna.