Con una evidente distancia entre las candidaturas oficialistas de Carolina Goic y Alejandro Guillier; conflictos y personalismos el interior del comando de Sebastián Piñera; un Frente Amplio dividido, por la forma y el fondo, respecto de acuerdos electorales para la segunda vuelta; José Antonio Kast haciéndose un test de drogas; Marco Enríquez-Ominami apuntando dardos a parlamentarios de oposición que cuestionaron el rol de su esposa, Karen Doggenweiler; Alejandro Navarro criticando los créditos bancarios que le otorgan a otros aspirantes a La Moneda; y un Eduardo Artés insistiendo en la revolución. Así se inicia la recta final de la carrera presidencial.

 En exactamente un mes todos los vaticinios, las encuestas, y las apuestas se zanjarán. La noche de ese domingo 19 de noviembre habrá un ganador o ganadora y un segundo lugar, que eventualmente podría acompañarlo o acompañarla, en un balotaje. Y a partir de hoy, las estrategias para esta partida parecen incrementarse, en un tablero que cada vez se complejiza más.

El dolor de cabeza en la centroizquierda

En las presidenciales de 2009, mientras Sebastián Piñera lograba un histórico triunfo en la primera vuelta presidencial con más de tres millones de votos, la centroizquierda comenzaba a fraguar su derrota final. Tras un tibio apoyo -hasta hoy recordado- de Marco Enríquez-Ominami a Eduardo Frei para el balotaje, el fracaso se materializó. Hoy, el fantasma de un proceso con el mismo resultado vuelve a aparecer.

Alejandro Guillier, el candidato mejor posicionado del sector en los sondeos de opinión, instó a sus adherentes a dar por perdido un acuerdo de apoyo recíproco antes de la primera vuelta. Su tono había sido conciliador de cara a lo que podría venir en un balotaje, pero la relación que hizo la candidata DC, Carolina Goic sobre su posible vínculo con la “narcopolítica” terminó hastiándolo. Su respuesta fue tan enérgica que hoy se ve cada vez más complicado el acuerdo en un conglomerado que necesita reunir a toda la centroizquierda si pretende seguir en La Moneda.

Más a la izquierda, la abanderada del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, también emplazó a Guillier por el denominado Caso San Ramón. Además, descartó cualquier acuerdo con su colega. Ahora bien, el conflicto en el emergente conglomerado parece ser harina de otro costal.

Un ruido innecesario

En la otra vereda, no ha habido encuesta alguna donde el ex Presidente Sebastián Piñera no lidere las preferencias. Si nos basáramos sólo en esos números su triunfo en 31 días más no está en discusión. No obstante, los conflictos internos en su comando que han comenzado a hacerse públicos generaron un ruido que no tiene contento al ex mandatario.

Y aunque se ha intentado aplacar la polémica desde el propio comando, en el bloque señalan que la lucha interna anticipada en busca de algún ministerio podría seguir generando malas pasadas. En esa línea, en privado algunos dirigentes de los partidos han manifestado que aún falta mayor coordinación entre el comando y la coalición. Una muestra de aquello es que la remoción del abogado Gonzalo Cordero de la jefatura de comunicaciones no fue previamente anunciada. Se habrían enterado por la prensa.

No son los únicos problemas que enfrenta el ex mandatario. En las últimas semanas, por el flanco derecho y con una estrategia ofensiva, el candidato independiente José Antonio Kast ha logrado copar parte de la agenda pública. Con posiciones y propuestas conservadoras ha ido subiendo su respaldo en los mismos informes de opinión pública. En Chile Vamos han modificado en varias ocasiones -sin mucho éxito- la forma de enfrentar su candidatura.

En el comando de Piñera saben que el apoyo de Kast es clave para la segunda vuelta, pero siguen con la incertidumbre sobre cuál va a ser la estrategia del diputado para los metros finales, en especial, en el debate radial de mañana y en el encuentro televisivo del 6 de noviembre. No saben si contarán con un aliado o con un contrincante.

Jugando el juego

Los otros aspirantes al sillón presidencial buscan la diferenciación. ME-O insiste, en su tercera aventura, en sus reales chances de pasar a segunda vuelta. Su discurso ha mutado, pasando a ser uno de los defensores más tenaces del legado de la Presidenta Bachelet. Su presencia ya fue factor en el debate de la ANP y se espera que en otros foros radicalice su ofensiva.

A su vez, tanto Navarro como Artés apuestan al electorado de izquierda, sin complejos, incluso, este último ha señalado que no descarta el uso de la fuerza para reformar Chile.

Palomas, carteles y la franja vuelven al protagonismo

Con todo, hoy se inicia la etapa más fuerte de la campaña.

A partir de la medianoche de hoy comienza el período de propaganda electoral en los lugares calificados como plazas, parques u otros lugares públicos autorizados por el Servel. Ahí volveremos a ver las ya clásicas palomas y carteles que aumentarán el ambiente de campaña, que para muchos no ha tenido la efervescencia de otras oportunidades, fundamentalmente por los límites en la publicidad que obliga la ley.

A partir de la medianoche se permitirán carteles, afiches o letreros en espacios privados, previa autorización del propietario del inmueble, cuyas dimensiones no superen los 6 metros cuadrados totales.

Asimismo, a partir de mañana se iniciará la emisión de la franja de propaganda gratuita en canales de televisión. Ahí los candidatos en doble horario podrán exponer sus ideas e intentarán capturar el voto de los ciudadanos, sobre todo de la gran cantidad de personas que dicen en los sondeos que no participarán de las elecciones. La abstención, según varios estudios, perjudicaría en mayor número a la eventual opción de centroizquierda en el balotaje.

Para los candidatos quedan muchas entrevistas por responder, calles que recorrer, muchas “selfies” que sacarse, pero también vienen hitos relevantes. El primero es hoy, en Enade, con cinco de los ocho candidatos.

La recta final ya está en marcha, y cada movimiento de las piezas en este mes de campaña puede transformarse en un factor de triunfo.

/gap