Grandes y positivos pasos han dado militares y policías en retiro en los últimos tiempos.

En primer término,  concentrar esfuerzos, conformando una Multigremial Nacional, y fijar consensuada mente los objetivos de corto y mediano plazo por alcanzar.

Luego y tan o más importante, haber personalmente tomado clara conciencia del poder y potencialidad que se logra al trabajar mancomunadamente en demanda de determinadas metas, y contar con una potente voz, que obligue a políticos y autoridades a poner atención y buscar solución a las demandas de un grupo férreamente unido y no dispuesto a dejarse manipular por quienes en el pasado, una y otra vez, los utilizaron para alcanzar fines propios.

En tercer lugar, la meditada decisión de salir del anonimato, y comenzar a participar activamente en la consecución de los objetivos gremiales, dejando olvidadas en el pasado viejas trabas autoimpuestas, que le impedían al personal en retiro, comprender que la única forma de progresar –  la persona y su grupo familiar –  es interactuando con quienes ejercen el poder, ya sea en organismos nacionales e internacionales, Poderes del Estado e incluso las propias Instituciones Armadas, de Orden y Seguridad Pública, y que esos que ostentan el poder, son casi siempre políticos.

Por último, y esta es una gran noticia, la capacidad demostrada por dirigentes de las dos organizaciones de nivel nacional de mayor tamaño, relevancia e influencia – La Multigremial Nacional del Personal en Retiro de las FF.AA., Carabineros, PDI y Montepiadas y la Confederación de las Fuerzas Armadas en Retiro, CONFAR –  para trabajar unidos y aunar esfuerzos para marchar tomados del brazo en demanda del futuro, y dejar establecido sin lugar a dudas, que esta marcha ya no tiene vuelta atrás, pues se cuenta con una base gremial bien asentada, que permite hacer saber a aquellos con los cuales se necesite interactuar,  que se cuenta con “Una Sola y Potente Voz”.

Lo señalado, augura mejores tiempos para militares y policías, quienes no volverán a aceptar en el futuro, que se les discrimine arbitrariamente como ha sido hasta ahora, pues ya cuentan con la fuerza necesaria no sólo para impedirlo sino, para contar con representación parlamentaria confiable, que vele por sus interese gremiales y los defienda de ataques arteros.

Disponer de 10 diputados y 3 senadores no es una meta ambiciosa, pero permite disponer de mínimos aceptables, que faciliten lograr los objetivos trazados. El establecer alianzas con organizaciones de valores y pensamientos similares, es una alternativa que no se puede dejar de considerar.

Será tarea de las organizaciones locales entonces, el encontrar 1 o 2 candidatos confiables por circunscripción, cuyos valores sean similares a los propios de militares y policías, y que se comprometan en proteger los intereses de sus asociados y a rendir a sus representados, cuenta periódica de sus actos y gestiones realizadas.

Lo interesante es que hay mucho donde elegir y, sin importar el partido al cual pertenezca el candidato, se pueda seleccionar a aquellos que cumplan los requisitos mínimos arriba consignados.

Sobre la base de la experiencia que se obtenga, en 4 años más se estará en condiciones de presentar a las elecciones a candidatos que provengan de las filas de la familia militar o se relacionen leal y amigablemente con sus integrantes, esperándose contar a partir de entonces, con una real Bancada Militar.

Y vendrán tiempos mejores. La fortaleza presente de la organización gremial, permite pronosticarlo.

Pedro Veas Diabuno.

Vicepresidente

Multigremial Nacional del Personal en Retiro de las FF.AA., Carabineros, PDI y Montepiadas.

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