Cuando la campaña presidencial ya está en tierra derecha, los candidatos presidenciales hacen todos sus esfuerzos para captar la atención de los votantes y así tener su apoyo en las urnas el próximo 19 de noviembre.

Sin embargo, la tarea no es fácil para los postulantes a La Moneda que representan a la centro izquierda, ya que son seis los aspirantes al sillón presidencial que no sólo deben competir con Sebastián Piñera que es el que mejor marca en las encuestas, también entre ellos para lograr pasar a segunda vuelta.

Sergio Melnick, ex ministro y panelista de diferentes programas políticos, dijo que esta situación tiene desesperada a la centro izquierda, motivo por el cual han centrado su campaña en atacar al candidato de Chile Vamos. Algo que según Melnick quedó demostrado en el debate presidencial organizado por Asociación de radiodifusores de Chile.

¿Qué conclusión saca después del último debate presidencial Archi donde se enfrentaron los candidatos?

Primero, que los formatos de los debates son absolutamente inútiles, y una vez más la política no sabe cómo evolucionar y los medios tampoco. Segundo que hay al menos tres candidatos que sólo ensucian la política más que contribuir a esta, y eso siempre genera polaridad.

¿Cree que hay odiosidad hacia Piñera tal como lo dijo el candidato de Chile Vamos?

La odiosidad contra Piñera es absolutamente evidente. La desesperación es elocuente, y las acusaciones no se condicen con alguien que ya fue Presidente e hizo un gran gobierno. No hay presidentes, ni seres humanos perfectos: hay resultados. Bachelet destrozó su propio invento, la Nueva Mayoría, por total falta de liderazgo. Alejandro Guillier se ha desinflado igual que Beatriz Sanchéz, por eso lo único que les queda es la campaña sucia.

¿Cree que Guillier se verá afectado en las votaciones por las firmas de San Ramón vinculadas al narcotráfico?

Creo que sí, aunque yo jamás vincularía a Alejandro al tema, ni nada cerca de eso. Es el bajo nivel que tiene esta campaña.

¿Qué opina de la renuncia al Partido Socialista del cuestionado alcalde de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera?

Es lo menos que se podría esperar. Son renuncias “técnicas” porque seguirá administrando poder con el Partido Socialista.

La franja de la UDI ha sido criticada por ser muy alarmista ¿Cómo la ve usted?

Yo creo que la franja es un instrumento de hace 40 años, que fue crítico en su momento, y la política se quedó pegada en algo que ya no influencia a nadie.

¿A qué atribuye la división actual que hay en la centro izquierda?

Para mi es claro que la Nueva Mayoría fue un invento más de Bachelet, y como tal, mal pensado, mal diseñado, mal implementado y nunca liderado adecuadamente por ella misma. Es lo mismo que las reformas. Nunca debió estar en una coalición con el Partido Comunista y la Democracia Cristiana, enemigos históricos, y que hablar de la Izquierda Cristiana y el MAS. Los principios son más importantes que las conveniencias, y aquí se notó en plenitud lo inverso. Bachelet se fue demasiado a la izquierda y le faltó el respeto a la Democracia Cristiana.

¿Quién va a acompañar a Piñera en segunda vuelta?

Guillier sin lugar a dudas.

¿Cree que la centro izquierda pueda unirse para segunda vuelta?

Francamente no lo veo posible. No sólo como conglomerado sino también los propios partidos. El Partido Socialista está muy debilitado, la Democracia Cristiana se quiebra de todas maneras en diciembre, y el Partido Comunista ha crecido en influencia, pero no es muy respetado en la coalición.

¿Si la centro izquierda logra rearmarse para segunda vuelta es un peligro para Piñera?

Por cierto que lo es.

¿El factor Kast es fundamental para evitar que Piñera salga electo en primera vuelta?

Kast es una gran persona y ha sido la gran novedad en la campaña. Lamentablemente a veces hay que pensar en el objetivo mayor y sacrificar posiciones personales. Si José Antonio Kast saca más de un 6% será sorprendente y relevante. Yo prefiero que se trate de ganar en primera vuelta, aunque sea muy difícil.

¿Cómo ve estás elecciones?

La política fracasó rotundamente en los 70’s, y luego mostró lo mejor de sí desde 1987 en que se empezó a preparar el plebiscito, y eso duró hasta el 2014. Desde entonces, la politiquería como se decía antes ha vuelto a mostrar lo peor de sí. Parece que no aprendemos del dolor de la historia. Se está tratando por parte de la izquierda de transformarlo en un SI-NO contra Piñera, lo que denota lo gastada que está la izquierda. Muchos Demócratas Cristianos simplemente no votarán por Guillier, y tampoco muchos del Frente Amplio. Probablemente habrá mucha abstención en la segunda vuelta, y nuestro país no sabe qué hacer con más de 30 partidos políticos, llenos de caudillos a veces muy irresponsables. Ojalá sigamos el camino de Argentina.

Por Carola Oyarce para elmuro.cl

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