Fundación San Carlos de Maipo, junto a Paz Ciudadana, dieron a conocer el estudio “Intervenciones Destinadas a la Prevención de Conductas Delictivas en Niños, Niñas y Adolescentes (NNA) No Imputables Penalmente”, el cual demostró que el actual Sistema de Justicia no contempla una regulación específica destinada a detectar, derivar e intervenir a menores de 14 años con conductas delictivas.

En la práctica –advierte Marcelo Sánchez, gerente general de Fundación San Carlos de Maipo–, esto significa que los menores inimputables quedan “invisibilizados” por el sistema, porque son ingresados  como niños vulnerados en sus derechos, sin posibilidad de que reciban un tratamiento efectivo que permita cortar sus carreras delictuales o que a nivel de Políticas Públicas, se priorice en una oferta programática especializada para ellos.

“Existe una cifra estimada, superior al promedio anual de 2.173 menores inimputables identificados en el sistema, que están en condiciones de riesgo que ameritaron el ingreso a comisarias del país por conductas trasgresoras y/o constitutivas de delito”, explica Marcelo Sánchez, gerente general de Fundación San Carlos de Maipo.

De acuerdo a estimaciones, por cada 13 niños que están procesados por la Ley Penal Adolescente, hay un menor inimputable. “Cuando cambia la condición de imputabilidad crece de manera significativa los adolescentes en el sistema de justicia, la brecha es del orden  24 mil  menores que potencialmente son el universo de quienes hoy están en la categoría de inimputables y en quienes es necesario focalizar una oferta haciéndose cargo de aspectos como el consumo problemático de drogas y la deserción escolar  que son factores relevantes del inicio de trayectorias delictivas“, enfatiza Marcelo Sánchez.

Considerando que la infancia y adolescencia es una etapa importante para el ingreso a la actividad delictual, el estudio manifiesta la relevancia de contar con programas especializados destinados a la prevención temprana del delito, que no sólo sean promovidos desde al ámbito privado, sino también por la institucionalidad pública.

“Es fundamental invertir con inteligencia en prevención, enfocarnos en la agenda larga, implementando programas basados en evidencia que sean sostenibles en el tiempo,  definidos territorialmente, que cuenten con control de resultados y recursos suficientes para conseguir estabilidad de los equipos”, sostiene el gerente general de Fundación San Carlos de Maipo.

La investigación enfatiza la necesidad de intervenir tempranamente a la población entre 12 y 14 años, pero no desde el punto de vista punitivo, “que sólo criminalizan y agudizan las trayectorias delictuales. Al contrario, hay que abordar todas las variables personales, familiares y sociales que inciden en el inicio y consolidan estas conductas, con modelos preventivos a nivel local, que permitan un desarrollo positivo de la infancia”, concluye Sánchez

El trabajo de Fundación San Carlos de Maipo y Paz Ciudadana abordó 515 estudios en un año de investigación, también se enfocó en detectar qué programas de intervención y basados en evidencia son implementados de forma exitosa en nuestro país, entre los que destacaron la Terapia Multisistémica (MST); Triple P; Terapia Funcional Familiar (FFT); Comunidades que se Cuidan (CTC); Familias Unidas (FU) y Paz Educa. Junto a estos el Estudio propone algunos programas internacionales como Life Skills Training y Treatment Foster Care.

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