La última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), publicada el jueves, previo a la primera vuelta presidencial, dejó luces sobre el escenario que se vivirá el próximo 19 de noviembre.

Uno de ellos es que el ex Presidente Sebastián Piñera lidera cómodamente en todas las variables presentadas por el sondeo y que pese a la exposición del candidato independiente (ex UDI) José Antonio Kast, no ha logrado robarle respaldos.

Por otra parte, el abanderado de la Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier, es quien se perfila como el más competitivo para pasar a segunda vuelta -pese a que no sube respecto a la medición anterior-, ya que la postulante del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, tiene una contundente caída en apoyo y quien podría estar beneficiándose de eso, es el candidato del PRO, Marco Enríquez-Ominami, quien además logra superar a la representante de la DC, Carolina Goic.

Así las cosas, en conversación con “El Líbero”, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales; el académico de la Universidad del Desarrollo, Gonzalo Müller;  el cientista político de la UDP y la NYU, Patricio Navia; y  el ex subdirector de comunicaciones de Michelle Bachelet, Carlos Correa Bau, responden cuál debe ser la estrategia de los abanderados tras conocer estos resultados y cómo cambiará el último tramo de la carrera presidencial.

Sebastián Piñera: evitar el triunfalismo

Si bien el ex Presidente Sebastián Piñera logra una amplia ventaja respecto a los otros candidatos en el sondeo, Mauricio Morales sostiene que “tiene que esconder la posibilidad de ganar en primera vuelta, porque de lo contrario aumenta mucho la expectativa y si es que llega a ganar por un 47%, podría ser interpretado casi como una derrota”.

Coincide con eso Patricio Navia, quien sostiene que “tiene que tratar de que de acá al 19 de noviembre no pase nada, como los equipos de fútbol que van ganando, no puede cometer errores, porque si las cosas se mantienen tal como están, va a ganar -más probable en segunda vuelta, que en primera-, así que es mejor que no arriesgue demasiado”. Ahora, advierte que “debe asegurarse que la gente no espere que gane en primera vuelta, es un error generar esas expectativas porque si no gana provoca una sensación de derrota”.

En esa línea también está Gonzalo Müller, quien dice que “debe seguir motivando a sus electores, seguir creciendo, y tener un solo cuidado, el manejo de las expectativas. No transformar una victoria en una derrota. Creo que él hasta ahora lo ha hecho bien diciendo que está enfocado en convocar a una mayoría, de construirla y eso me parece bien, si es en primera o segunda vuelta no es tan importante”.

Por otra parte, Carlos Correa Bau sostiene que el abanderado de Chile Vamos tiene que “asegurarse que no se le queden los votantes en la casa, para eso tiene que eliminar la sensación de triunfalismo que a veces su comando tiene. De hecho, el episodio Cordero aparece como una especie de desesperación por repartirse los cargos del Gobierno”.

Alejandro Guillier: obligado a cambiar

Dado que el abanderado de la Fuerza de la Mayoría se estancó respecto a la CEP de julio-agosto, Morales dice que “lo primero que tiene que hacer es lo que no hizo en la primera etapa, que es llamar a un acuerdo global y total de centro izquierda, para sumar apoyos en la segunda vuelta. A eso se debe dedicar Guillier en estas tres semanas de campaña y nada más”. Pero además dice que ese acuerdo va “a ser tremendamente complicado, entonces lo que tiene que hacer Guillier es ir conquistando desde los partidos políticos más cercanos hasta los más lejanos, es decir tiene que comenzar de adentro hacia afuera, desde la DC al Frente Amplio”.

Discrepa con esto Patricio Navia, ya que dice que más que preocuparse de la unidad “debe buscar el liderazgo de la centroizquierda, decir ‘yo soy el candidato, así que voten por mí de una vez’, pero para eso no tiene que hablar de unidad, sino que de liderazgo, y me parece que ahí es donde está flaqueando”. Por otra parte recomienda que se arriesgue un poco más, porque da la impresión de que ya tiene bastante seguro el segundo lugar y el puesto en segunda vuelta, pero mientras más sube más fácil les va a salir alcanzar a Piñera, o sea, si Piñera le saca el doble de votación a Guillier va a ser muy difícil que Guillier logre llegar al 50%, no le puede ir peor que a Frei el 2009″.

En tanto, Correa Bau cree que “tiene que eliminar la estrategia que puede ganar pegándole a Piñera, ese es un error grave, porque aumenta la sensación de triunfo de Piñera y en la medida que eso pase, los votantes de izquierda van a tener más tendencia a quedarse en la casa. Si está todo perdido ¿para qué ir a votar?” y así “hablar de sí mismo, agarrar los votos de centroizquierda y volver a ser el Guillier de los inicios, cuando irrumpió: distinto, llano a conversar y con una conexión directa con las personas”.

Gonzalo Müller piensa que Guillier “necesita hacer un cambio y eso es obvio. Si ese cambio lo va a hacer en la segunda vuelta o en el corto plazo, es la única duda. Es un candidato que no crece, está amenazado en términos de que no lo está haciendo bien, algo no está funcionado en el comando de Guillier que no logra capturar ni siquiera la baja de Beatriz Sánchez”.

Beatriz Sánchez: corregir los errores

La abanderada del Frente Amplio bajó considerablemente su apoyo con respecto a la encuesta de julio-agosto, disminuyendo casi en el doble. “Es la que recibió la peor noticia”, dice Morales y agrega que “ella debe entender que la presidencial y el paso a la segunda vuelta ya es imposible y que por lo tanto lo único que queda es robustecer las candidaturas en el Congreso”.

Sin embargo Patricio Navia discrepa con eso y sostiene que “eso es lo que quiere el Frente Amplio, no es lo que quiere ella, entonces yo creo que lo que va quedando claro en el Frente Amplio es que la utilizaron para posicionarse ellos, ya tienen una lista parlamentaria que quieren privilegiar, pero Beatriz Sánchez nunca fue la líder, fue siempre un rostro que pusieron de candidata presidencial, los líderes son Boric y Jackson”. Además agrega que es “difícil” pensar en una apuesta para el escenario post CEP, ya que “su estrategia confrontacional no le funcionó, se está cayendo, pero alguien como ella, que es bastante orgullosa -por ejemplo con lo de Melnick-, va a ser difícil que corrija”.

Según Carlos Correa la campaña “tiene que profesionalizarse”, ya que “su entorno ha demostrado bastante impericia política, y los errores no forzados son evidentes. Fue al Hogar de Cristo y dijo que no había ninguna institución privada capacitada para hacerse cargo de los niños desvalidos, en un lugar que fundó el Padre Hurtado para ayudar a los niños que viven debajo de los puentes; o el episodio de Sergio Melnick”. Pero además dice que “tiene que prepararse mejor cuando va a dar una entrevista, porque siempre la pillan en algo, en algún dato queda dando vuelta o comete errores”. Por último valora “la estrategia de su franja, llamando a votar a la gente de su sector. La estrategia Emilio Riquelme, es una buena estrategia”.

Marco Enríquez-Ominami: mantener la confrontación

Uno de los que celebró con lo resultados de la CEP fue Marco Enríquez-Ominami, es por eso que Morales sostiene que “lo que tiene que hacer desgraciadamente es sacar a Guillier al pizarrón, su foco ya no está en Piñera, tiene que cambiar directamente hacia Guillier ya que la única forma que tiene MEO de avanzar en intención de voto es hundiendo a Guillier”. Pero además añade que “Beatriz Sánchez se está desmoronando sola, entonces para ganar necesita irse al cuello de Guillier, no hay otra fórmula posible”.

Por otra parte, Carlos Correa dice que la estrategia debería ser dependiendo de lo que él quiera, “la estrategia de ser el niño terrible de la política le ha funcionado un poco, con los votos de izquierda, pero no le funciona en los votos de centro. Entonces él oscila entre el más bacheletista y el niño terrible de la política chilena”, y agrega que “no se puede ganar votos atacando siempre”.

Patricio Navia también cree que la apuesta “le está funcionado bien”, entonces “tiene que seguir con su estrategia de confrontación, de pegarle a Piñera, de ser el líder de izquierda que lleva las banderas de Bachelet y con eso puede aspirar a sacar una votación cercana o superior a lo de 2013 y convertirse en un actor relevante en segunda vuelta”.

Carolina Goic: apelar a los DC históricos

No fueron buenos los resultados para la candidata de la DC, Carolina Goic, ya que pasó al quinto lugar de las preferencias. Mauricio Morales adelanta que tras la primera vuelta “se viene una guerra civil dentro de la DC”, por eso lo que debe hacer la abanderada “es preocuparse también de la lista legislativa de la DC, porque si le va mal en la elección de diputados a ella le van a pasar la cuenta”. Entonces dice que “una buena forma de cubrirse es tratar de apoyar a los candidatos del partido que van al Congreso y reforzar las zonas en que la DC tiene candidatos al Senado, ya que esa noche, la del 19 de noviembre, la única carta que tendrá para mostrar será el número de senadores electos”.

Patricio Navia piensa que la abanderada de la DC “tiene que aspirar a agarrar el voto duro, el voto DC, y decir que su candidatura es para demostrar que la DC existe. Apostar al voto simbólico pro DC, porque ya es difícil que pase a segunda vuelta siendo competitiva. Mientras más votación saque, más importante el papel de la DC en segunda vuelta, entonces creo que ella debería centrarse en el voto DC histórico, y en el voto de centro histórico”. Más categórico es Carlos Correa, quien señala que debería “echar a todo su equipo de comunicaciones y publicistas”.

José Antonio Kast

Para Morales, el abanderado independiente José Antonio Kast “tiene que insistir en que su porcentaje de votos está subestimado en las encuestas”, ya que en “Chile hay un 12% de pinochetistas y que por lo tanto su discurso extremo sí podría hacer sentido a ese grupo”. Además, el analista de la Universidad de Talca dice que “no tiene que pelearse con Piñera, sino que también aprovechar el desorden de la centroizquierda”.

Carlos Correa Bau, por su parte, advierte que la “encuesta CEP lo mostró en alza, es erróneo que lo liquidó y el gran problema que tiene es que es poco conocido. Entonces su estrategia tiene que ser ganar conocimiento, porque quizás podría tener más apoyo”.

Según Patricio Navia “no debería abandonar su estrategia de decir el voto duro de derecha viene conmigo, e insistir en que va a haber segunda vuelta y que la gente más de derecha puede votar por él para empujar a Piñera más a la derecha”, y agrega que se refiere “al discurso de Kast de decir, ‘un voto por mí, es uno que asegura que Piñera sea un líder de derecha’”.

Reportaje de Carmen Novoa para El Líbero

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