En una ceremonia con aproximadamente 80 invitados y que duró 30 minutos se celebró ayer, en La Moneda, el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes.

El evento marcaría el reencuentro de la Presidenta Michelle Bachelet con el mundo evangélico luego del controvertido Tedeum realizado el 10 de septiembre, en el que la Mandataria debió enfrentar críticas e insultos.

Sin embargo, a diferencia de conmemoraciones anteriores, que contaban con la presencia de más de 300 personas, desde el gobierno se excluyó a los representantes del Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas de Chile, quienes fueron los organizadores del polémico Tedeum, decisión que causó molestia entre sus integrantes.

“No fue invitado nadie del Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas. Ninguno de los obispos, ninguno de los pastores, ninguno de la oficialidad de la catedral. Nadie de nosotros. En consecuencia, fue una celebración cumpleañera sin los cumpleañeros”, dijo ayer el director de comunicaciones del Concilio, Cristián Nieto.

En tanto, el vocero de la Catedral Evangélica, Eduardo Durán Salinas, quien es candidato a diputado de RN por San Miguel, agregó que “no se recibió ninguna invitación formal, ni por escrito ni por correo ni por teléfono”. Y agregó: “Es lamentable que no se nos haya considerado. De alguna manera nos sentimos ofendidos, porque el gobierno es el principal actor del Estado y debe ser un actor convocante. No debiera tomar barra por ningún sector, y así ocurrió en esta oportunidad”.

Tras el Tedeum de septiembre, el gobierno expresó su molestia por la situación que tuvo que enfrentar Bachelet. Y días después el propio Nieto habló un “enfriamiento” entre el sector que reúne a los principales obispos y pastores evangélicos y La Moneda.

Además, por esos días se hizo público el congelamiento de los recursos que había comprometido el gobierno para reparar y ampliar la Catedral Evangélica. El proyecto sufrió una serie de observaciones del MOP, decretándose el 30 de mayo -antes del Tedeum- falta de información para seguir adelante con el proceso de financiamiento. De todas formas, pese a que fue algo previo, los evangélicos atribuyeron esto a las críticas que lanzaron al Ejecutivo.

En la ceremonia de ayer, Bachelet dijo que “el sólo hecho de que estemos reunidos aquí simboliza la disposición de un país que valora las diversas expresiones de fe y su rol en el ámbito de lo público”. Además, sostuvo -sin aludir a ningún episodio- que “el espacio público es, por definición, el espacio común que nos hemos dado como ciudadanía, y en él las expresiones de intolerancia no tienen cabida, porque todas las personas somos parte de él”.

Quien sí fue convocado a la la ceremonia, durante la que estuvo sentado en primera fila aplaudiendo mientras la Mandataria ofrecía su discurso, fue el obispo Emiliano Soto, que se desempeña como presidente de la Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas. En el oficialismo consideran a Soto como cercano al centro, pero él ha negado tener una inclinación política determinada. De todas maneras, fue uno de los que criticó la actitud de los organizadores del Tedeum evangélico, muchos de los cuales tienen vínculos con la derecha.

“No ha existido en la historia de Chile una Presidenta que ha colaborado en el desarrollo de las iglesias evangélicas, nunca nadie como la doctora Michelle Bachelet”, dijo Soto ayer antes de entregarle un presente a la jefa de Estado en el acto. “La mejor Presidenta en la historia de Chile, que ha desarrollado una tarea en la cual los evangélicos nos hemos sentido gratamente apoyados”, agregó.

Los candidatos presidenciales también fueron invitados. Sin embargo, sólo asistieron Alejandro Guillier y Marco Enríquez-Ominami, justo los abanderados que se han declarado como continuistas del gobierno de Bachelet y que han resaltado sus reformas. El capellán evangélico del Palacio durante el gobierno de Sebastián Piñera, Alfred Cooper, también asistió a la ceremonia. Sin emitir declaraciones, escuchó los discursos sentado en las últimas filas del lugar.

Tras la cita, al ser consultada por la ausencia de los organizadores del Tedeum, la vocera de gobierno, Paula Narváez, señaló que “han estado representantes de distintas iglesias, tanto protestantes como evangélicas”, junto con señalar que “el señor Emiliano Soto ha sido hoy el representante protocolar de todas las iglesias, y ese ha sido el énfasis y el espíritu de esta conmemoración”. Y agregó que “el episodio vivido en el Tedeum durante septiembre es un episodio totalmente superado desde el punto de vista del gobierno”.

En medio de este escenario, en el MOP dicen que, respecto a la asignación de fondos para la Catedral Evangélica, no ha habido avances debido a que desde la Catedral no han enviado respuesta a las observaciones. Desde el mundo evangélico, en tanto, señalan que se están subsanando los reparos.

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