Una denuncia anónima desencadenó un terremoto interno en Metro, que llevó a la desvinculación de 139 trabajadores en enero y febrero de este año, muchos de ellos conductores y supervisores del tren subterráneo.

La compañía descubrió que mediante documentos falsos, algunos trabajadores lograban pagos por prestaciones de salud inexistentes; reembolsos por procedimientos médicos que no se realizaron o la devolución de gastos que nunca se efectuaron.

Todo ello con cargo al Fondo de Bienestar de los Trabajadores de Metro, administrado por un consejo paritario en el que están representados tanto la administración como el personal.

Fuente: Emol.com