A principios de octubre, durante un almuerzo en el Congreso, en Valparaíso, algunos de los senadores de la Nueva Mayoría presentes en el encuentro le plantearon una inquietud al ministro de la Segpres, Gabriel de la Fuente.

Según los asistentes, los parlamentarios -especialmente quienes integran la Comisión de Constitución de la Cámara Alta- manifestaron la complejidad que tiene la tramitación de ciertos proyectos, debido a la cantidad de iniciativas con algún tipo de urgencia. Así, pidieron que se aclare cuáles son, realmente, las prioridades del gobierno.

La principal preocupación que se escondía detrás de ese planteamiento es el estado de avance del proyecto que busca instaurar el matrimonio igualitario en Chile, iniciativa que fue ingresada el 5 de septiembre pasado.

Ese proyecto se encuentra en la Comisión de Constitución del Senado, pero no registra ningún avance. De hecho, no ha sido analizado en ninguna sesión de esa instancia desde que ingresó al Congreso, por lo que la posibilidad de que se logre al menos su despacho a la Cámara de Diputados antes de que termine el gobierno de Michelle Bachelet es casi imposible, según advierten en el oficialismo. Y ese trámite es, precisamente, un punto fundamental para quienes han promovido esta iniciativa, cuyo objetivo es dejar asegurado un estado de avance en caso que sea el candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, quien llegue a La Moneda. Esto, ante la posibilidad de que en una eventual nueva administración suya no se impulse el proyecto, tema sobre el que no existe ninguna mención en su programa de gobierno.

En la Nueva Mayoría dicen que la Comisión de Constitución está concentrada en numerosos proyectos con algún tipo de urgencia aplicada por el Ejecutivo, como la protección de datos personales, los cambios al Sernac y a la Ley Antiterrorista, y la división del Servicio Nacional de Menores (Sename), temas que han concentrado el trabajo en las últimas sesiones.

En este contexto, el senador Pedro Araya (ind.-DC), integrante de esa instancia, dice que “dada la gran cantidad de proyectos que tiene la Comisión de Constitución, si el gobierno no le coloca urgencia al proyecto de matrimonio igualitario, es poco probable que lo podamos discutir en este período legislativo”. Y agrega: “Además, el gobierno ha señalado otros proyectos de ley que también serían su prioridad y que también están en esta comisión”.

En la misma línea, el presidente de esa comisión, Felipe Harboe (PPD), señala que “hay voluntad de avanzar, pero nuestra agenda está muy recargada con proyectos complejos”. Así, a su juicio, “lo realista es que podamos hacer audiencias públicas con abogados expertos, el gobierno y la sociedad civil durante noviembre, y en una de esas votar la idea de legislar”.

El tema ha sido parte de varias conversaciones que ha sostenido en las últimas semanas el gobierno con los parlamentarios que integran la Comisión de Constitución, diálogos en los que ha participado principalmente la ministra de la Segegob, Paula Narváez, y en los que se ha abordado el estado de ese y otros proyectos que se encuentran en esa instancia.

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