Cerca de las 15.30 de ayer, dos delincuentes ingresaron a la casa del fiscal de Alta Complejidad Oriente, Carlos Gajardo, en La Reina. Si bien el persecutor no estaba en su domicilio al momento del atraco, sí se encontraban presentes la asesora del hogar y las dos hijas del fiscal.

Según los primeros antecedentes recabados por el Ministerio Público, a través del fiscal de flagrancia Ernesto Navarro y la PDI, los asaltantes ingresaron tras forzar el portón y luego intimidaron a la asesora del hogar con un destornillador. Todo, para sustraer diversos electrodomésticos.

Según explicó el fiscal Navarro, también estaban las dos hijas del fiscal Gajardo, a quienes “las desplazan, junto con la asesora del hogar, al segundo piso”, mientras las intimidaban. Las víctimas fueron encerradas y en cosa de minutos los delincuentes se llevaron un televisor, teléfonos celulares y juegos de PlayStation.

El fiscal Gajardo llegó hasta su casa poco después de lo ocurrido.

“Solicitamos la concurrencia de la Brigada de Robos Metropolitana Oriente, quienes se encuentran realizando diligencias en el lugar, principalmente están buscando huellas, cámaras y todo lo necesario para dar con el paradero de los autores de este hecho”, dijo Navarro.

Otro de los antecedentes que pudo recoger la fiscalía y los detectives fue que, según el relato de las víctimas, los delincuentes responsables del atraco serían menores de edad. El fiscal Navarro indicó que “según lo que refiere la asesora del hogar, los autores serían jóvenes no mayores de 18 años y también es probable que hayan actuado con un sujeto que estaba dentro de un vehículo, esperándolos para huir rápidamente del lugar”.

Una situación similar vivió hace dos semanas el ex fiscal José Antonio Villalobos, quien integraba hasta hace poco el equipo de Alta Complejidad de la zona Oriente. El abogado denunció un mal trabajo policial.

Gajardo fue quien comenzó con las indagatorias del presunto financiamiento irregular de la política con el caso Penta. Esta no es primera vez que el persecutor vive una situación de estas características, pues en agosto de 2015 una bomba de ruido detonó cerca de su residencia.

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