A 10 días de las elecciones presidenciales, el coordinador del comité político estratégico de la campaña del senador Alejandro Guillier, Sergio Bitar (PPD), se refiere a los constantes ataques que ha recibido el candidato en las franjas de sus adversarios y en los debates y a la estrategia que han adoptado para “no enganchar” en ese juego.

El ex ministro sostiene que pese al clima hostil que se ha instalado en el sector, se llegará a un acuerdo de apoyo para el balotaje. “En política hay que saber que hay momentos, pero las fuerzas de la Democracia Cristiana y de la social democracia han trabajado siempre juntas, hay relaciones humanas, valores compartidos, experiencias que no se borran. Tengo la certeza de que pasada la primera vuelta se va a producir una convergencia rápida”, dice.

– ¿Con qué sensación se queda tras el debate presidencial de este lunes?

– Es un hecho positivo que haya un interés nacional por ver el debate, con una sintonía, según entiendo, más alta de lo que se esperaba, porque los chilenos tenemos que preocuparnos más de la cosa pública; con eso, también espero, tenga efectos sobre el tema principal, que es ir a votar. Lo segundo, creo que la gente se defendió con respeto, salvo Marco Enríquez-Ominami, que ha excedido los límites de la convivencia política recurriendo al delirio y a los ataques. Que además, creo que a él, lo perjudican mucho. Decir que el otro candidato es narcotraficante porque un alcalde lo apoyó o que las firmas hay que revisarlas cuando son ciudadanos comunes y corrientes, es majadero, entonces eso creo que fue un punto negativo. Sería muy importante que en los debates que vendrán en la segunda vuelta demos el ejemplo, los políticos influyen más en la sociedad por el ejemplo que dan de consecuencia que por las medidas concretas que proponen, que también cuentan, pero el ejemplo es muy importante. Entonces si uno quiere que haya una actitud de respeto mutuo y democracia, primero la tiene que proyectar el candidato.

– Da la sensación de que Guillier se ha transformado en víctima de los candidatos con los que, en la eventualidad de pasar al balotaje, tendrá que negociar. Los golpes no llegan sólo de ME-O, también de Carolina Goic que cuestionó las firmas, la falta de programa y acusó que su campaña estaba tomada por el PC…

– Es cierto lo que usted dice, pero quiero reconocer que en el caso de Carolina Goic el comportamiento fue bastante ejemplar y tengo el mayor aprecio con ella. Además, con Carolina son discusiones políticas naturales, pero acusar que a ME-O lo quieren matar, además de lo otro, son exageraciones. Yo diría que hay un ataque hacia Guillier que ha sido más intenso de lo imaginado, porque las criticas vienen de todos los candidatos: de la izquierda y la centroizquierda de mayor intensidad, y de Kast. Guillier el lunes recibió más fuego que Piñera. Ahora, tiene su lógica, la gente cree que atacándolo le quita votos para quedar mejor parados, pero yo creo que no.

– ¿Usted cree que los ataques no le quitan votos?

– Es muy difícil de detectar, porque si el ataque es muy desproporcionado, es irreal, y si es irreal, lo transforma en víctima y, al victimario, en un descriteriado. No lo veo. Creo que pesa más, por mi experiencia política, la actitud permanente del candidato, sus planteamientos, su honestidad, su historia, acogida y, de todos los postulantes, creo que es el que tiene más desarrollada esa capacidad de convocar, de credibilidad. Esos son los factores fuertes que deben tomarse en cuenta para destacar más a futuro y que la gente se vaya dando cuenta.

– Algunos analistas comentaron que Guillier se vio con cierta pasividad a la hora de responder a los ataques directos… ¿Se trata de una estrategia?

– Muchos le hemos aconsejado de que no enganche con esos ataques, porque en el fondo lo que hacen es inflar al que te ataca. Él va a ser objeto de ataques, entonces lo que pensamos siempre es que es mejor responder diciendo que eso es falso y, después, concentrar el tiempo en qué le propones a Chile.

– ¿Se podría producir una desilusión de los votantes con esta “pasividad”?

-Yo diría que los votantes de centroizquierda, de los estudios que hemos hecho, van a votar por él, una buena parte, pero queda un porcentaje muy importante que está en un estado de indiferencia. Yo creo que eso puede provocar el efecto de animar el voto, sobre todo cuando uno ve que una persona es tan atacada injustamente.

– Usted estuvo el lunes en TVN ¿Cómo vio a Guillier en el debate?

– Llegó descansado, que fue una de las cosas que le hemos pedido, porque la agenda de Guillier es lejos la más intensa de todos los candidatos. Este hombre ha recorrido comunas de norte a sur, no afloja en eso, de hecho hoy (ayer) está partiendo al norte. Le hemos dicho que en ese sentido la energía del candidato en todas las campañas es una cuestión clave, por lo tanto las horas de descanso para estudiar y sentirse firme son parte importante de una campaña. El día del debate estaba más descansado, lo había hecho durante unas cuantas horas, lo vi bien. Veo que está instalando más una impronta presidencial como figura, con actitud, tranquilidad, y además creo, que pese a que algunos piensen que es mejor andar pegándole al otro, que los chilenos estamos cansados de estas peleas, y que una persona que sea serena y que los convoque es muy valiosa.

– Pero usted piensa que la excesiva serenidad del candidato en el debate no le va a jugar en contra….

– Fue muy claro en responder. Al señor Enríquez-Ominami le dijo ‘el silencio es lo mejor ante una tontera’, después con el tema de la política hacia el pueblo indígena fue muy enfático y claro, y creo que esa parte fue muy importante, de no estar estigmatizando al pueblo mapuche de que todos van a ser terroristas. Hay que cortarla con eso. En los temas relacionados con el narcotráfico que fue una cruzada nacional y él está pidiendo un gran acuerdo nacional en la lucha contra el lavado de dinero.

– ¿Cómo se construye un acuerdo de cara a la segunda vuelta después de tanta crítica?

– Bueno, recordando la anécdota de Arturo Alessandri, que generalmente los políticos la conocen. Él iba camino al sur en tren, en su segunda campaña, y se subió un senador de derecha. Este, le abre los brazos para saludarlo y el ayudante de Alessandri le dice ‘don Arturo, pero si este hombre lo escupió en la campaña pasada’, y Alessandri se da vuelta y le refuta ‘si él no se acuerda, para qué me voy a acordar yo’. En política hay que saber que hay momentos, pero la fuerza de la Democracia Cristiana y de la social democracia han trabajado siempre juntas, hay relaciones humanas, valores compartidos, experiencias que no se borran. Tengo la certeza de que pasada la primera vuelta se va a producir una convergencia rápida.

– ¿Cree posible convocar a la DC al mismo tiempo que al Frente Amplio?

– Hay en el Frente Amplio gente que entiende que se trata de avanzar, como lo ha hecho la Presidenta Bachelet, y para eso hay que tener mayorías, pero también que hay que corregir materias en donde no se puede hacer todo. El que quiere todo, no quiere nada, porque tiene minoría. Y en la DC, también va a haber una observación respecto de cuáles son las materias programáticas que vamos a llevar a cabo, cuál es el plan de gobierno, y para eso puedes tener círculos concéntricos, grupos con los que tienes mucha más afinidad política ideológica, y otros con los que tienes acuerdos para ejecutar ciertas tareas.

Por Carmen Novoa V. para ellibero.cl

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