El endeudamiento de los hogares en Chile ha crecido en el último tiempo. En su último Reporte de Estabilidad Financiera Global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo un llamado a monitorear los niveles de endeudamiento frente a shocks negativos extremos, y alertó que “en una serie de economías de mercados emergentes, especialmente Chile, China, Malasia, Tailandia, Paraguay, Polonia y algunos países del sudeste y del centro de Europa, la deuda de los hogares como parte del PIB se expandió rápidamente en muy poco tiempo, desde 10% del PIB en 2005 a más del 60% en algunos casos”.

 En ese sentido, el número de morosos ha continuado al alza en el país, pero a menores tasas de crecimiento en comparación a los últimos tres años. Al menos así lo demuestra el XVIII Informe de Deuda Morosa del tercer trimestre de 2017, elaborado por la Universidad San Sebastián con información de Equifax y datos de georreferenciación proporcionados por Mapcity, que arroja que el número total de morosos en el país llegó a 4.387.859 al cierre de septiembre, lo que representa un incremento de 6% respecto del mismo mes del año pasado. Sin embargo, la tasa de expansión de los impagos se redujo desde el crecimiento de 9% registrado en septiembre de 2016. A nivel nacional, el 36% de ese total de morosos tiene sólo una cuota sin pagar.

Para Hugo Lavados, profesor de economía y rector de la Universidad San Sebastián, la cantidad de morosos está subiendo más lento en el país por varios motivos, pero uno es el principal: hoy existen más límites al otorgamiento de créditos. Ejemplo de ello es la puesta en marcha de la Tasa Máxima Convencional (TMC), que ha generado que una menor cantidad de personas acceda a conseguir préstamos, advierte Lavados.

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