“Esos son hechos gravísimos que lo único que puede hacer este ministro es poner un pie fuera de la cartera de Justicia. Lo que corresponde es que renuncie”.

Las palabras del diputado comunista Hugo Gutiérrez graficaban la molestia que se instaló hoy en sectores de la Nueva Mayoría con el ministro de Justicia, Jaime Campos (PR), a quien pidieron su salida del cargo, luego de que pusiera en duda el cierre del penal Punta Peuco

Tras asistir a una comisión investigadora en la Cámara Baja, Campos fue consultado -en alusión al cierre del penal- por la posibilidad de que se traslade a los reos que cumplen condena por violaciones a los derechos humanos en dicho recinto. “No tengo conocimiento de que exista alguna resolución del gobierno, ni particularmente del Ministerio de Justicia hasta el día de hoy sobre el particular (…). Cuando exista una información distinta se las comunicaremos a los medios, si existe”, dijo Campos.

El ministro entonces fue inquirido luego por el compromiso que habría asumido la Presidenta Bachelet en la materia. “Eso lo he escuchado a través de los medios (…); lo único que sé es que una señora dijo que había hablado con la Presidenta y que la Presidenta le había dicho, pero el resto han sido puras interpretaciones periodísticas (…). ¿Alguien ha escuchado a la Presidenta de la República decir ‘voy a cerrar Punta Peuco’? Yo no lo he escuchado”, fue la respuesta del jefe de la cartera de Justicia y DD.HH., aludiendo a la conversación que sostuvo en julio de 2015 la Mandataria con la sobreviviente del caso quemados, Carmen Gloria Quintana.

Tras esa reunión, Quintana -cuya familia demandó esta semana al Estado por daño moral- aseguró que la Presidenta se comprometió a poner término al penal.

En una entrevista a CNN en julio pasado, Bachelet fue consultada al respecto. Ahí aseguró que “voy a cumplir todas las promesas que he hecho y que esté en mis manos hacerlo”. El octubre, en tanto, en entrevista con La Tercera, sostuvo que “es una decisión abierta aún”.

Aunque Campos ya había señalado previamente que no había una decisión del gobierno tomada, el tono con que se refirió a Quintana y el que “pusiera en duda” lo que algunos califican como un compromiso de la Presidenta contribuyó al malestar oficialista, que debió ser controlado por La Moneda. Unas horas después de la intervención de Campos, la vocera de gobierno, Paula

Narváez, aseguró que el posible cierre del recinto “es un tema que se está trabajando, se está evaluando” y que “la Presidenta consultada sobre el tema señaló que se cumplían los compromisos”.

Narváez, además, atribuyó los dichos de Campos a “un estilo particular que tiene él de comunicar”. Desde que llegó a la cartera, en octubre de 2016, el dirigente radical ha protagonizado una serie de polémicas, entre ellas cuando señaló que el hogar del Sename en que murió Lissette Villa tenía “más comodidades” que el internado en que él estudió.

Narváez intervino en el debate luego de que Gutiérrez acusara a Campos de “desmentir a la Presidenta de la República” y “maltratar a Carmen Gloria Quintana”, dichos que fueron respaldos por su compañera de partido, Camila Vallejo, quien aseguró que el diputado PC se manifestó “a nombre de la bancada”,

Los dos parlamentarios, al igual que su par Karol Cariola, insistieron también en el cierre de Punta Peuco y en el compromiso que existiría de parte de Bachelet.

A la ofensiva PC se sumaron críticas también desde otros partidos, como el PS y la DC. El diputado de este último partido, Gabriel Silber, pidió a Campos “aclarar a la brevedad sus dichos, que ponen en duda la decisión presidencial de cerrar el penal de Punta Peuco, ya que de lo contrario se hace insostenible su permanencia en el cargo”.

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