“El senador Fulvio Rossi llegó apuñalado”. Ese era el mensaje que a las 11 horas de este miércoles comenzó a circular en el Hospital Ernesto Torres Galdames, de Iquique, donde la preocupación del personal médico se extendió hasta La Moneda, desde donde se anunció una querella. La propia Presidenta Michelle Bachelet fue informada del hecho durante una actividad pública y condenó el ataque que el parlamentario había sufrido horas antes al interior de su comando.

El repudio a la agresión fue transversal en todos los bloques políticos, donde incluso los candidatos de centroderecha, Sebastián Piñera y José Antonio Kast, manifestaron su apoyo al senador ex PS que busca la reelección este domingo.

La versión oficial del hecho, sin embargo, comenzó a tomar forma con el correr de las horas, luego de que el Ministerio Público asumiera el caso junto al OS-9 de Carabineros. Una de las primeras versiones en descartarse fue la de que Rossi había sido apuñalado y que estaba grave, dado que Carabineros estableció que el legislador tenía dos cortes, de 3 y 7 milímetros en la superficie del abdomen y que presentaba lesiones leves.

Sobre cómo ocurrió el ataque, el fiscal jefe de Iquique, Gonzalo Guerrero, dijo que, de acuerdo al relato que entregó el parlamentario, este había sido abordado por un desconocido al concurrir a la sede de su comando. “Se encontró con una persona que estaba previamente en el interior, quien lo agredió y le provocó una herida de menor profundidad en su abdomen”, dijo el persecutor.

Además, agregó que “podría haber un segundo participante que le propinó un golpe en la cabeza. La agresión ocurrió dentro del inmueble”. Según informó el fiscal, el legislador aseguró “que el atacante tendría acento extranjero y sería de raza negra”.

Durante su campaña senatorial, Rossi ha planteado la necesidad de endurecer las políticas migratorias. “No más migraciones ilegales. ley de expulsión inmediata a delincuentes”, rezan algunos de sus afiches.

El ataque de ayer ocurrió en su oficina de campaña, ubicada en la calle Juan Antonio Ríos, en la península de Cavancha. Específicamente, los hechos ocurrieron en la bodega del comando, cuando el senador fue a buscar unas herramientas. El atacante huyó al instante y minutos más tarde Rossi fue encontrado por un colaborador.

Sobre el estado de salud del senador, el director subrogante del centro asistencial, Francisco Donoso, indicó que “no hay evidencias de que el corte haya sido penetrante. Tuvo un golpe en la cabeza, que de acuerdo a los resultados del escáner es un TEC leve”. Cerca de las 15.30 horas Rossi fue dado de alta, pero por recomendación de su médico tratante fue trasladado y se internó en la Clínica Iquique.

Diligencias

Para cercanos a Rossi, el ataque de ayer no es un hecho aislado. El fiscal Guerrero señaló que “el parlamentario relata que la agresión fue dentro de la casa y que ha recibido otras amenazas, una de las cuales está siendo investigada por el OS-9. Estamos evaluando algunas medidas de seguridad para él”.

Según los antecedentes que maneja la policía uniformada, Rossi denunció las amenazas el 19 de octubre, en las cuales acusa ser víctima de amedrentamientos a través de una carta construida mediante letras de papel de diario.

Sin embargo, las lesiones de Rossi fueron puestas en duda por el diputado comunista Hugo Gutiérrez, con quien mantiene una histórica rivalidad en Iquique.
“Tiene que ser investigado a la brevedad, porque no le creo nada a Rossi. Espero que se investiguen todas las hipótesis, incluyendo la del autoatentado”, afirmó ayer el legislador del PC.

El fiscal Guerrero, sin embargo, señaló que hasta ahora no existen antecedentes que den cuenta de un autoatentado. “Hasta el momento (el delito) está calificado como lesiones menos graves y eventualmente un atentado a la autoridad”, afirmó.

Fuentes del caso señalaron que se trabajarán todas las líneas investigativas para dar con el paradero de los responsables.
Personal del OS-9 de Carabineros llegó hasta el lugar del ataque en búsqueda de cámaras de seguridad que les permitieran tener algún indicio del presunto atacante. Sin embargo, tras revisar el lugar, advirtieron que en el sitio del suceso no había cámaras.

También se intentó trabajar en el empadronamiento de testigos, diligencia que hasta el cierre de esta edición aún no culminaba, dado que al momento del ataque no había terceras personas que lo hayan advertido.

El fiscal Guerrero agregó que “al interior del inmueble, que se usaba como lugar de acopio de propaganda electoral del senador, no hay cámaras, por lo que estamos trabajando con cámaras exteriores que se están revisando”. También dijo que se encontraron huellas plantares en ciertos sectores de la casa, con las que están trabajando.

/gap