Desde el pasado 6 de noviembre, los permisos entregados a tres empresas de globos aerostáticos de San Pedro de Atacama fueron revocados por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la misma entidad que los emitió. Esto para cumplir con un fallo de la Corte Suprema que ratificó lo determinado por la Corte de Apelaciones de Antofagasta: dichos permisos son inválidos, por no haber realizado una consulta indígena previa, afectando estos vuelos directamente el bienestar de las comunidades indígenas.

Según la abogada de las comunidades, Carolina Sagredo, los daños “se refieren principalmente al sobrevuelo a baja altura, ruidos molestos e invasión a la privacidad, y la vulneración al patrimonio arqueológico. Estos globos se mueven según la dirección del viento y no tienen lugar fijo para aterrizar ni despegar”. Agrega que “para las comunidades tiene una enorme significación alterar los sitios de los abuelos, es una ofensa enorme para ellos”.

Así, luego de más de un año de reclamos, el máximo tribunal falló a favor del recurso de protección: obligó a la DGAC a revocar los permisos, a instruir una consulta previa en caso de otorgarse de nuevo.

Para Ana Ramos, presidenta de la Asociación Indígena Consejo de Pueblos Atacameños, ”este fallo marca un precedente, la DGAC actuó bajo una norma, pero que no consideró que estamos declarados como área indígena. Los globos tenían permiso para volar, pero no para invadir nuestra privacidad y, además, aterrizaban en cualquier parte, incluso en sitios patrimoniales o ahuyentando la fauna local con el ruido del motor”, explica Ramos. Al no lograr un acuerdo con las empresas, acudieron a la justicia en el interés de más empresas por operar.

La DGAC explicó que no s se hizo una consulta previa “porque no está exigido en la regulación aeronáutica nacional e internacional. Sólo con motivo de este fallo la DGAC dispuso de inmediato la realización de un proceso de consulta indígena dada la solicitud presentada por las empresas”. La institución aclara que los permisos se entregaron en regla para volar sobre todo el territorio aéreo nacional, sin distinción.

Por lo mismo, a raíz del fallo las empresas no pueden funcionar en ninguna parte, razón por la cual una de ellas ya se fue de Chile. “Hemos devuelto muchas reservas y no podemos aceptar nuevas mientras no sepamos cuándo podremos funcionar. Las pérdidas son enormes, porque al revocarnos el permiso, no podemos volar en San Pedro de Atacama ni en ninguna parte del país”, afirma Pascal Truflandier, de Atacama Balloons. Cada paseo en globo cuesta $ 200 mil, y son un producto nuevo muy requeridos por turistas de todo el mundo.

Para Andrea Wolleter, vicepresidenta de la Federación de Empresas de Turismo, es importante “dar seguridad jurídica a las empresas que viene a invertir, pero también llegar a un equilibrio para un turismo sustentable, que es lo que promovemos”.

Wilson Reyes, consejero del pueblo atacameño ante la Conadi, advierte que “es necesario que los servicio públicos tomen conciencia de que los pueblos indígenas existimos y tiene que tomar en cuenta nuestra opinión antes de entregar permisos a privados”.

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