La semana pasada una pareja de carabineros de la Tercera Comisaría de Santiago fue agredida por un turba de vendedores ambulantes que montaron en ira con la fiscalización. Pero hubo dos personas que los defendieron: una mujer que los hizo pasar a un local comercial para protegerse y una abuelita que bastón en mano tiró golpes al grupo para que no le pegaran más a los uniformados.

La mujer se llama Ruth Oñate, tiene 68 años, cuatro hijos, 51 años y un bastón inseparable, con el que defiende al que se le cruce sufriendo una injusticia.

Hoy la mujer visitó el matinal “Muy buenos días”, donde contó que cuando supo que le estaban pegando a carabineros, fue al lugar a separalos de la turba: “córranse, cómo se les ocurre estar pegándole a los carabineros, sin respeto”, les decía.

“A los carabineros los tenían acorralados. A mí me da pena porque la gente joven ya no tiene corazón, no tienen sentimientos. Lo único que querían era patear al Carabinero, al que le quitaron el gorro y la radio”, relató.

A su casa llegó adolorida, pero se tomó “un agüita de marihuana y se me pasó”.
Los carabineros involucrados fueron al programa y le agradecieron su noble gesto.

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