Una serie de observaciones al balance 2016 del Partido Comunista realizó el Servel.

Al menos en dos ocasiones (julio y septiembre), la auditora revisora Eliana Guajardo reparó en la venta de los bienes que -para cumplir con la nueva ley de partidos- el PC traspasó a Sociedad de Inversiones Progreso SpA, constituida por un militante de la tienda.

En el apartado “observaciones generales” se dice, en primer lugar, que “dado que la sociedad vendida tiene por activo un edificio constituido por 101 departamentos, la venta debe realizarse a precio mercado y no a valor libro”.

Luego la fiscalizadora cuestiona la solvencia de la sociedad compradora: “Las condiciones de venta no se cumplen en base a que el comprador no tiene respaldo de capital y por consiguiente solo puede dar cumplimiento en función de los ingresos que se generen en la explotación del edificios y departamentos”.

En el detalle, el Servel relata que la venta incluyó un pago inicial, a 90 días, de 25.234,11 UF (cerca de $670 millones), el que, a juicio de la fiscalizadora, no era posible cumplir “si se considera que los 101 departamentos arrendados en un valor de $ 500 mil genera un ingreso bruto en tres meses de 5.717 UF. ($ 152 millones aproximadamente). “Por lo anterior, se solicita explicar cómo se obtendrá el cumplimiento del contrato y adjuntar documentación de respaldo”.

En un informe posterior el jefe de la división fiscalizadora, José Marambio, relata la respuesta del partido: “Se incorpora la modificación del plazo para el pago inicial ascendente a 25.235 UF, informándose que se encuentra cancelado un monto de 8.766,26 UF ($ 230 millones) y queda pendiente el saldo de 16.467 UF ($ 440 millones) con fecha de vencimiento 31 de enero 2018”.

Además, el PC informa que las primeras seis cuotas mensuales (de un total de 142) de $ 17 millones ya están pagadas.
Con todo, el Servel solicita al PC a certificar esos pagos notarialmente, para “validar que efectivamente se hayan realizado”.

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